Activista de derechos humanos, Ivo Rosales Soto es acusado de violación
El proceso judicial contra Ivo Rosales Soto no ha iniciado porque este huyó de Nicaragua, cuando conoció sobre la denuncia en su contra
Ivo Rosales, activista de derechos humanos y actor de laserie televisiva Sexto Sentido, ha sido denunciado por el delito de Violación amenor de catorce años en concurso ideal con el delito de Lesiones Psicológicas,por el cual, el juez Distrito Penal de Adolescente de Carazo, Félix GonzálezMartínez, ha girado orden de “allanamiento y captura”.
La denuncia fue interpuesta por la víctima el 31 de mayo de2018, quien refiere que los hechos habrían transcurrido durante cinco años,cuando tenía 14 años, y mientras el señalado visitaba con frecuencia su casahasta, incluso, habitar bajo el mismo techo por su cercanía con la familia.
Sin embargo, el proceso judicial no ha iniciado debido a queel imputado huyó de Nicaragua, desde 2018, cuando conoció sobre la denuncia ensu contra, y fue despedido de su trabajo en una organización de atencióninfantil.
Ivo Rosales Soto también fue docente de la especializaciónen Manejo del Trauma Complejo y Abordaje del Abuso Sexual, en una universidadde Managua que tras la denuncia retiró la información de su página web.
EL TRAJE DE DEFENSOR
La psicóloga y líder del Movimiento Contra el Abuso SexualLorna Norori expresa que el acusado del delito de Violación, Ivo Rosales Sotoes igual que cualquier otro violador que se “reviste” de determinado “ropaje”para acercarse a las víctimas, ganar su confianza y cometer el delito.
“Así como un sacerdote se cubre con sotana para abusar deniños y niñas, él se revistió del ropaje de la defensa de derechos humanos paraprotegerse del abuso sexual. Un hecho que evidencia la perversidad del abuso,el alcance. Ivo Rosales no es diferente a los otros abusadores, él usó elropaje de derechos humanos, es la perversidad extrema para abusar de una niña”,dice Norori.
Ivo Rosales Sotos fue participante de talleres y formaciónsobre nuevas masculinidades, derechos humanos y derechos de las mujeres, aunquesu especialización fue en programas de desarrollo de niñez y adolescencia, porlo que toda su carrera profesional la habría ejercido en organizaciones nogubernamentales.
“Él manejó el abuso de forma sofisticada. Es un expertomanipulador que logró hilvanar el abuso aun cuando somos mujeres cercanasfeministas que a lo interior de nuestra familia siempre hemos habladoabiertamente sobre cómo prevenir el abuso sexual”, dice una tía de la víctima.
A consecuencia del constante abuso, la víctima segúnvaloración psicológica, muestra señales de inestabilidad emocional y unapersistente crisis en la que cuestiona sus deseos de vivir y poder asumir unfuturo, identificadas como señales recurrentes en víctimas de este tipo dedelitos.
Para la familia, sin embargo, comenta la tía, lo principal ha sido poner en el centro el cuido y resguardo de la víctima, “creerle, acompañarla, no dejarla sola, resguardarla, aun a pesar del dolor familiar, pero siempre movilizados para volver la mirada hacía él porque fue él quien abusó y nosotras no nos vamos a quedar con esa vergüenza, sino él”, afirma.

UN SISTEMA FALLIDO
Tanto la familia, como Lorna Norori denunciaron innumerablesdeficiencias del sistema de acceso a la justicia para las víctimas de violenciasexual desde que intentan interponer una denuncia, el rechazo por parte de laPolicía Orteguista que cerró las Comisarías de la Mujer, así como la mediaciónen casos de violencia sexual, la cual no está permitida por la ley, y la nulaatención en el Ministerio Público.
“El instituto de Medicina Legal dice que han descendido loscasos de violencia sexual en Nicaragua en un 20 por ciento cuando nosotrassabemos que en contextos de crisis el abuso sexual aumenta, pero en Nicaraguala atención del abuso sexual, es cero desde cualquier institución”, denunciaNorori.
Esta situación ha calado en la familia de la denunciante deIvo Rosales Soto por lo que aseguran: “no tenemos puestas nuestras energías enel proceso para responsabilizarlo del delito, pero sí en la denuncia pública”,siendo de acuerdo a Norori la única alternativa que le queda a la poblaciónante “un sistema de justicia caótico que favorece al abusador”.
LA DENUNCIA PÚBLICA
Otra de las razones, por las que la familia considera que elcaso no podrá tener un juicio justo, además del contexto político en el que elsistema de justicia responde a los antojos del régimen Ortega-Murillo, se debea que Ivo Rosales Soto es hijo de Leonel Rosales vicealcalde sandinista de LaConcepción, Masaya.
“Realmente hablando de la justicia por la vía judicial, en estos momentos, yo no tengo mucha expectativa de que se haga por lo que estamos viviendo y está más que demostrado que el gobierno favorece este delito”, comenta la madre de la denunciante.
La familia de la víctima, en especial su madre, espera queel abordaje que ellas han dado al hecho empuje a otras mujeres, víctimas deviolencia, a que denuncien para que “al menos los abusadores y violadorestengan una condena social y queden al descubierto”, en especial Ivo RosalesSoto quien profesionalmente se ha dedicado a trabajar con la niñez.
Ivo Rosales Soto por su cercanía a las organizaciones de derechos humanos, fue un reconocido actor de la serie Sexto Sentido, un éxito de la televisión nacional, en el año 2001, la cual fue retransmitida en varios países de Centroamérica, pero ese hecho no le ha valido para cubrir su violación, pues los familiares de las víctimas aseguran que “las organizaciones han sido incondicionales” al acuerparlas.




