Cardenal Brenes: No somos enemigos del gobierno, ni golpistas
“Nosotros somos pastores”, declaró el cardenal Leopoldo Brenes al rechazar nuevamente las acusaciones de formar parte de un supuesto plan golpista.
El cardenal Leopoldo Brenes respaldó el mensaje de la Arquidiócesisde Managua en el que denuncia la persistencia de un patrón represivo enNicaragua y que desmonta con hechos el discurso de paz que promulga el régimenOrtega-Murillo.
Según Brenes, los señalamientos de abuso de poder,persecución, tortura e instrumentalización de la justicia que evidencian lossacerdotes en su comunicado, demuestran que en Nicaragua hubo una rebelióncívica en abril y no un golpe dirigido por instituciones, entre ellas laIglesia católica, como ha acusado el régimen.
Enfatizó: “Nosotros no pretendemos tomar el poder, no somosenemigos del gobierno, ni de la Policía, ni del Ejército, ni de ningunainstitución política, nosotros somos pastores”.
El jerarca de la Iglesia católica añadió que los apuntes delos sacerdotes que integran la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesisde Managua señalan situaciones constatadas por los mismos sacerdotes a travésde su contacto directo con la comunidad, así como por los medios decomunicación y organismos que dan seguimiento a la situación de crisis en queestá sumida el país.
El comunicado habla de un escandaloso uso excesivoinstitucional de la fuerza, de persecución selectiva, las torturas y calumniasque no abonan a construir la paz que dicen promover. Así como tampoco lo haceel hecho de coaccionar a los funcionarios públicos.
También denuncian “la fragilidad y sometimiento de lajusticia que se han hecho manifiestos en detenciones y sentencia arbitrariaspor motivos políticos no contribuyen a la paz”.
Brenes insistió en que es parte del rol de la Iglesiaacompañar a los fieles y hacer aportes sobre ante una “realidad que estamosviviendo”, aclarando que sus pronunciamientos no son dirigidos a losgobernantes, si no a aquellos que guían desde la fe.
CESE AL LENGUAJE QUE DESTRUYE
El arzobispo de Managua además hizo un llamado a deponer lasarmas y no solamente las físicas. “Tenemos armas que parece que no son fuertesy es el arma de la lengua, la lengua es verdaderamente maquiavélica y destruyecualquier cosa, tenemos que cambiar ese lenguaje”, indicó.
En los últimos días desde el orteguismo se ha invocado la paz con mensajes que incitan y premian los ataques a la oposición. Bajo el lema “Con la paz no se juega”, Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus principales operadores políticos han orientado a sus bases estar alerta y vigilantes a los movimientos de la oposición. A estos últimos Murillo advirtió recientemente: “Que no pretendan imponer a sangre y fuego, porque ya trataron y no pudieron ni podrán, rupturas que nadie quiere, que no aceptamos, que todos rechazamos y que todos repudiamos… con la paz no se juega”.
NO HEMOS QUERIDO EL PODER
En tanto, a los sacerdotes católicos Murillo los llamó “lobos repugnantes que destilan odio” que “quieren alterar la paz”.
“Nunca nos consideramos golpistas”, dejó en claro este sábado el cardenal Brenes reiterando que la Conferencia Episcopal lo que ha hecho es insistir en una salida a la crisis a través del diálogo y a Constitución.
Recordó que desde 2014 la iglesia fue la primera instituciónque habló de la necesidad de hacer un cambio en el órgano electoral, pero nocon la intensión de “avasallar si no como un aporte”.
“Nuestros mensajes son un aporte, no solamente al gobierno, nuestros mensajes no son directamente al gobierno, sino para los fieles”, reiteró.
La posición de la jerarquía católica y de sus sacerdotes los ha convertido en blanco de represión. Este sábado la Arquidiócesis de Managua en su comunicado, incluyó el sistemático asedio a la Catedral y templos parroquiales, entre los ejemplos de la política represiva que emplea el régimen Ortega-Murillo y que no se corresponde con un verdadero compromiso con la búsqueda de la paz y el bien común.
Foto: Arquidiócesis de Managua



