Álvarez fue forzado a salir de su casa a las 3:00 a.m., pero no está en la lista de los desterrados
El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez fue sacado de su casa a las 3:00 de la madrugada, en contra de su voluntad, confiaron fuentes de la iglesia Católica nicaragüense a DESPACHO 505. Sin embargo, el prelado decidió quedarse en Nicaragua.
El nombre del obispo no aparece en los listados de presos políticos que fueron enviados en avión hacia Estados Unidos: 222, según ha confirmado la misma dictadura. Una de las fuentes eclesiásticas indicó que en este momento los familiares de monseñor Álvarez van hacia a El Chipote a preguntar por él.
La familia adelantó que monseñor Álvarez no aceptó subir al avión con rumbo a Estados Unidos, aunque en un momento pensaron que la dictadura esperaría a condenarlo para luego ver qué hacer con él.
No ha perdido nacionalidad
A diferencia de los demás prisioneros políticos, monseñor Álvarez no tiene sentencia en su contra, aún no ha sido procesado, y por tanto no le aplicaron la muerte civil perpetua, explicó la fuente eclesiástica que asegura también estar realizando gestiones para saber sobre el paradero del jerarca católico.
De momento la dictadura, a través del magistrado de Apelaciones de la Sala Penal Uno de Managua, Octavio Rothschuh, informó sobre la ”sentencia de deportación” desde los Juzgados de Managua, que consiste en la deportación de 222 prisioneros políticos que fueron declarados traidores de la patria y, además, se les aplicó la muerte civil perpetua.



