EE.UU. congela trámites de residencia, ciudadanía y asilo para migrantes de 19 países, incluidos Cuba, Venezuela y Haití

El Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS) ordenó desde este 2 de diciembre la suspensión inmediata del procesamiento de todas las solicitudes migratorias pendientes de personas originarias de 19 naciones consideradas de “alto riesgo”. La medida, derivada de un polémico memorando interno, detiene trámites tan sensibles como la obtención de la residencia permanente (“green card”), la naturalización, asilo y otros procesos migratorios.

La decisión agrava una de las políticas migratorias más restrictivas de los últimos años, y deja en incertidumbre a decenas de miles de solicitantes — muchos de ellos residentes temporales o ya en proceso de regularización — que ahora verán sus trámites paralizados sin fecha clara de reactivación.

El memorando de USCIS —filtrado por medios estadounidenses, cita razones de “seguridad nacional” tras un reciente ataque a miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C., atribuido a un migrante afgano reasentado. La administración sostiene que necesita re-evaluar las solicitudes de inmigración de personas de “países de preocupación” para prevenir riesgos a la seguridad.

¿A quiénes afecta? 

La política impacta a nacionales de los siguientes 19 países, muchos ya incluidos en la lista de restricciones migratorias del gobierno: Afganistán, Myanmar (Birmania), Burundi, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Yemen, Cuba, Venezuela, Laos, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán. 

Entre ellos están países de Latinoamérica como Cuba, Venezuela y Haití, algo que afecta especialmente a comunidades de migrantes de esos orígenes en Estados Unidos.

¿Qué trámites quedan en pausa o bajo revisión?

La medida afecta principalmente a las solicitudes de residencia permanente (“green card”) presentadas por nacionales de los 19 países señalados. Todos los casos pendientes de ajuste de estatus (I‑485 u otros mecanismos equivalentes) quedan en espera hasta que USCIS complete la re-revisión de seguridad, lo que significa que no se tomarán decisiones ni se programarán entrevistas hasta nuevo aviso.

Además, se suspenden los procesos de naturalización y ciudadanía. Esto incluye la paralización de algunas ceremonias ya programadas, así como la postergación de la toma de decisiones sobre solicitudes de naturalización, dejando en incertidumbre a quienes estaban cerca de convertirse en ciudadanos estadounidenses.

En el caso de los procesos de asilo afirmativo, el que se solicita ante USCIS y no está en manos de un tribunal, todas las solicitudes (I-589) han sido suspendidas, sin distinción de nacionalidad.

La pausa también alcanza a asilo, permisos de trabajo (EAD) y otros beneficios migratorios pendientes. Los solicitantes podrían enfrentar re-entrevistas, revisiones adicionales de antecedentes y verificaciones más estrictas, lo que aumenta la demora y genera incertidumbre para quienes dependen de estos documentos para trabajar, residir o viajar legalmente dentro de Estados Unidos.