FALSO | Por qué el 97% de empleo en Nicaragua es una cifra engañosa
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo afirma que en Nicaragua casi no existe el desempleo. Según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), solo 2 de cada 100 nicaragüenses estarían sin trabajo. Sin embargo, un análisis de los mismos datos oficiales, incluidos los del INSS, el Banco Central y organismos internacionales, demuestra que esta afirmación es engañosa y no refleja la realidad del mercado laboral, marcado por la informalidad, el subempleo y la pérdida de empleos formales.
Lo que dice el régimen
De acuerdo con el Informe Mensual de Empleo de diciembre de 2025, el Inide reportó una tasa neta de ocupación nacional de 97.6%, lo que implica que casi 98 de cada 100 personas tienen algún tipo de actividad que les genera ingresos.
La institución asegura además que en el área urbana, la tasa de ocupación es de 96.8% (97.2% en Managua) y en el área rural, alcanza el 98.8%.
Con estas cifras, el régimen sostiene que Nicaragua tendría niveles de empleo superiores incluso a países desarrollados.
¿Qué verificamos?
La clave está en cómo el régimen define “empleo”. El Inide no distingue entre empleo formal y trabajo informal, ni entre un trabajo estable y actividades ocasionales, por horas o al destajo, que en la mayoría de países no se consideran empleo pleno.
De hecho, los propios datos del Inide revelan la contradicción.
Según el mismo informe oficial, la tasa de subempleo en Nicaragua se ubicó en 39.7% a nivel nacional.
Economistas consultados por DESPACHO 505 explican que el subempleo se refiere a personas que trabajan solo algunas horas, lo hacen de forma informal, tienen ingresos inestables o insuficientes o dependen de actividades ocasionales.
Estas formas de trabajo no constituyen empleo formal, pero el régimen las incluye en sus estadísticas para inflar artificialmente la tasa de ocupación.
Si al 97.6% de ocupación reportado se le resta el 39.7% de subempleo, el resultado es que solo alrededor del 57.9% de la población tendría un empleo relativamente estable, una cifra muy distante del “pleno empleo” que proclama el régimen
El INSS confirma la pérdida de empleos formales
Las cifras del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), consideradas el principal indicador de empleo formal, contradicen de forma directa el discurso oficial.
Datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) muestran que solo en un mes se perdieron 7,380 afiliados al INSS: en noviembre de 2025 había 817,577 cotizantes y en diciembre, la cifra cayó a 810,197.
Despidos estatales y crisis en zonas francas
Hasta octubre de 2025, el propio régimen había despedido al menos 3,593 empleados públicos, seis de cada diez pertenecientes al sector educativo, como parte del plan de “compactación” impulsado por Rosario Murillo.
A esto se suma la situación en las zonas francas, afectadas por medidas arancelarias de Estados Unidos, la incertidumbre sobre el CAFTA-DR, y la prolongada crisis sociopolítica.
Ante la caída de pedidos, muchas empresas maquiladoras han optado por reducir jornadas y despedir personal.
Una cifra fuera de todo estándar internacional
Las tasas de ocupación que presenta Nicaragua no coinciden con los estándares internacionales. Según datos de la Unión Europea y la OCDE, incluso los países con los mejores mercados laborales del mundo —como Países Bajos, Suiza o Islandia— registran tasas de empleo de entre 77% y 85%.
A nivel global, las cifras de “empleabilidad” rara vez superan el 90%, lo que deja en evidencia que el 97.6% reportado por Nicaragua es estadísticamente inverosímil.
