49 sociedades, testaferros y paraísos fiscales: Las claves del esquema de lavado de Bayardo Arce

Nicaragua asiste al derrumbe definitivo de una de las figuras más emblemáticas del sandinismo de la vieja guardia. Bayardo Arce Castaño, el hombre que durante años fue el "puente" entre el régimen de Daniel Ortega y el gran capital, ha sido condenado en un juicio secreto.

Aquí te explicamos los cinco puntos fundamentales para dimensionar la magnitud de este caso que estremece las estructuras del poder en El Carmen.

1. ¿De qué se le acusa exactamente?

La Procuraduría General de la Justicia señala a Arce Castaño y a su asistente, Ricardo Bonilla Castañeda, por el delito de lavado de activos en la modalidad de defraudación al Estado.

Según la sentencia 01-2026, ambos articularon una red que ocultó, administró y circuló fondos ilícitos provenientes de una evasión fiscal masiva y sistémica.

2. Una cifra que supera el Presupuesto de la República

El dato más alarmante es el volumen de dinero movilizado. La suma unificada de lo defraudado asciende a 4,962 millones de dólares. En concreto fueron 2.713 millones de dólares y 82.344 millones de córdobas.

Para ponerlo en perspectiva: esta cifra supera en un 9.3% todo el Presupuesto General de Ingresos de Nicaragua para el año 2025. Es decir, el entramado de Arce manejó más dinero del que el Estado nicaragüense recauda para salud, educación e infraestructura en un año completo.

3. La ingeniería del "lavado": ¿Cómo lo hicieron?

El esquema no fue fortuito, sino una operación de alta complejidad financiera basada en tres pilares:

Crearon 49 sociedades mercantiles, de las cuales 35 eran "operativas" solo para mover dinero. Reclutaron empleados y terceros para que sus nombres aparecieran en las juntas directivas, ocultando a Arce y Bonilla como los beneficiarios finales.

El dinero era "estratificado" a través de préstamos ficticios y enviado fuera del país, principalmente a Panamá y las Islas Vírgenes Británicas.

4. El factor político: De la gracia al castigo

Aunque el proceso se presenta como un caso de corrupción, analistas coinciden en que el trasfondo es político. Arce, arquitecto del modelo de "Diálogo y Consenso" con la empresa privada, comenzó a perder influencia en 2018 tras criticar la represión estatal.

Su caída marca el triunfo definitivo del sector más radical del régimen, encabezado por Rosario Murillo, sobre la vieja guardia del FSLN. El mensaje es claro: en el actual esquema de poder, la lealtad pasada no garantiza inmunidad presente.

5. Familiares en la mira y bienes decomisados

La justicia no solo ha ido tras Arce. Su esposa, Amelia Ybarra, y su cuñado, Amílcar Manuel Ybarra, han sido señalados como coautores y actualmente se encuentran prófugos. El régimen ha ordenado el decomiso de todos los bienes de los implicados y la cancelación definitiva de sus empresas.