Guía práctica: qué hacer en Nicaragua antes de adquirir otra nacionalidad y perder la nicaragüense
El reloj corre para miles de nicaragüenses. Con la ratificación de la reforma a los artículos 23 y 25 de la Constitución Política, la doble nacionalidad deja de existir en Nicaragua. A partir de la publicación de la reforma en La Gaceta, prevista para este 15 de enero, adquirir otra nacionalidad implicará la pérdida automática de la nicaragüense.
Según ha explicado el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, la medida no será retroactiva y no afectará a quienes ya tienen doble nacionalidad. Sin embargo, sí impactará directamente a quienes están en trámite o planean iniciar el proceso.
Mientras aún conservás tu cédula y pasaporte vigentes, estos son cinco pasos clave que conviene realizar cuanto antes.
1. Blindaje de propiedades: otorgá un poder general
No esperés a perder la nacionalidad para intentar vender, administrar o proteger tus bienes. Mientras aún sos ciudadano nicaragüense, otorgá un poder general notariado a una persona de absoluta confianza, preferiblemente un familiar directo que resida en el país.
¿Por qué hacerlo ahora? Una vez que pases a ser considerado extranjero, estos trámites se vuelven más costosos, requieren gestiones consulares adicionales y pueden implicar mayores impuestos ante la Dirección General de Ingresos (DGI). Un poder otorgado con anterioridad permite que tu representante actúe sin que tu nuevo estatus bloquee la gestión.
2. Apostillá documentos esenciales
Tras perder la nacionalidad, el acceso a registros públicos puede ser limitado o incluso negado. Es recomendable obtener al menos tres copias apostilladas de los siguientes documentos:
- Partida de nacimiento, base de toda tu vida jurídica.
- Récord de Policía, indispensable para trámites migratorios y laborales en el extranjero.
- Certificados de notas y títulos académicos, previamente autenticados por el Mined o el CNU y apostillados por Cancillería.
- Realizar estos trámites después de perder la nacionalidad puede resultar lento y costoso.
3. Actualizá tu cédula y pasaporte
Aunque sepás que dejarán de ser válidos legalmente, mantener una cédula y un pasaporte con la mayor vigencia posible te da margen para concluir trámites bancarios, notariales o administrativos que estén en curso.
Un documento vencido cierra puertas; uno vigente todavía puede servir como herramienta de gestión.
4. Ordená tus cuentas bancarias y la seguridad social
En los bancos asegurate de tener acceso a la banca en línea y de haber actualizado beneficiarios y datos de contacto.
En el INSS solicitá un desglose oficial de tus semanas cotizadas. Si en el futuro intentás reclamar una pensión o algún derecho adquirido, necesitarás respaldo documental de tus aportes.
5. Registrá a tus hijos como nicaragüenses
Si tenés hijos nacidos en el extranjero y aún no los registraste como nicaragüenses en un consulado, hacelo cuanto antes.
Bajo la nueva Constitución, perder la nacionalidad antes de registrarlos puede cerrarles la puerta al derecho de sangre y complicar futuros trámites, como herencias o vínculos legales con Nicaragua.
No subestimés el impacto de esta reforma. La diferencia entre realizar estos trámites como ciudadano nicaragüense o como extranjero puede traducirse en altos costos económicos, meses de retrasos y una profunda inseguridad jurídica.
