El rotativo fundado por Danilo Aguirre Solís y Xavier Chamorro Cardenal, hermano de Pedro Joaquín, fue cercano a la Revolución sandinista, y luego un feroz crítico del régimen de Daniel Ortega. Ante la ruina, en 2011 la familia Chamorro vendió la mayoría de las acciones al Grupo Promerica, del empresario Ramiro Ortiz.