Sheynnis se salva con la sopa de queso que su madre preparaba para el sustento de su hogar
Sheynnis Palacios estuvo a punto de abandonar Top Chef VIP 5 este jueves después de una jornada en la que la presión volvió a llevarla al llanto hasta derrumbarse. La nicaragüense no consiguió superar el primer reto de salvación junto a La Divaza y tuvo que defender su permanencia frente a los jueces. Lo hizo con una tradicional sopa de queso nicaragüense que para ella -según contó- no solo representa parte de la tradición culinaria nacional sino que está ligada a la historia de su familia y al esfuerzo con el que su madre sostuvo el hogar.
La jornada comenzó con una prueba por parejas. La Miss Universo 2023 integró el equipo beige junto al creador de contenido venezolano La Divaza. Ambos tenían 30 minutos para preparar un plato, pero solo uno podía acudir al mercado para seleccionar los ingredientes. Esa responsabilidad quedó en manos de la nicaragüense.
El desafío se complicó cuando las parejas tuvieron que someterse a las instrucciones de un dado y una pirinola. Al equipo de Sheynnis le correspondió intercambiar cinco ingredientes y eligió hacerlo con el grupo verde, formado por Aylín Mujica y Diana Haro.
Palacios intentó cumplir la regla sin perjudicar la preparación de sus compañeras. La presión de tener que retirarles ingredientes terminó por desbordarla cuando todavía faltaba completar el intercambio.
“Yo no puedo ser así”, dijo entre lágrimas. La Divaza trató de tranquilizarla y la chef Tita intervino para recordarle que solo estaba cumpliendo una dinámica del programa. Después de unos minutos, la nicaragüense logró recuperar la calma y regresó a la prueba.
El intercambio dejó a su equipo sin la proteína que había previsto utilizar. Palacios y La Divaza tuvieron que replantear su receta sobre la marcha y presentaron “La inesperada”, una sopa de chiltoma amarilla acompañada con chips de tortilla y queso cotija asado.
Los jueces reconocieron la capacidad de la pareja para reaccionar ante la pérdida de ingredientes, pero el resultado no bastó para librarlos de la eliminación. Los equipos salvados fueron los integrados por Nievelis González y Roberto Romano; Ninel Conde y Kelly Ríos; y Mauricio Garza y Gaby Borges.
Una receta marcada por la historia familiar
Sheynnis quedó así ante su primera prueba de eliminación en el concurso. Los participantes recibieron 45 minutos para preparar una sopa de libre elección y convencer al jurado de que merecían continuar.
La nicaragüense apostó por una receta conocida: una tradicional sopa de queso a la que llamó “Hijas del maíz, el oro de ellas”. La elección tenía un significado que iba más allá del reto culinario. Al presentar el plato, explicó que su madre vendía sopa para cubrir los gastos de la casa y garantizar el sustento familiar.
“Esta sopa también representa parte del inicio de mi historia”, contó frente a los jueces. La presentación se convirtió también en un reconocimiento a su madre y a su abuelita, las dos mujeres a quienes ha reconocido como una parte esencial de su camino.
“Quiero mandar un mensaje a mi mamá: te amo, estoy orgullosa de ser tu hija, orgullosa de ser tu nieta, mamita”, expresó con la voz entrecortada.
Sheynnis llegó a la evaluación preparada para el peor desenlace. Aseguró que, si debía abandonar la cocina, se marcharía “con la frente en alto” por haber mostrado una parte de la gastronomía de Nicaragua.
La sopa terminó asegurándole un lugar en la competencia. Fue La Divaza, su compañero quien tuvo que salir de la famosa cocina.



