Kane rescata a Inglaterra en una trabajada victoria ante RD Congo

 El capitán Harry Kane rescató este miércoles a Inglaterra de una inesperada decepción en dieciseisavos de final del Mundial ante República Democrática del Congo con un doblete en el tramo fonal con el que los de Thomas Tuchel lograron responder al tanto inicial del rival e imponerse por 2-1 para citarse el 5 de julio con México en el Azteca en octavos de final.

Congo salió más desacomplejada de lo que se esperaba, alineando cuatro centrales y no cinco, y no le hizo ascos a llevar el peso del juego de inicio.

Antes de que Inglaterra pudiera decidir si la batuta se la iba a entregar o no a los de Desabre, un balón largo que buscó la espalda de los centrales acabó en los pies de Cipenga en el costado izquierdo del área, después de que ni Wissa ni Spence lo interceptaran.

El ex jugador del Castellón y ahora en el Almería fusiló raso y por el palo corto a un Pickford que pudo hacer más y así los ingleses se encontraron con su primer marcador en contra en este Mundial y un mal precedente histórico; desde la final de 1966 nunca Inglaterra había logrado volver ganar un partido mundialista de eliminatorias si encajaba primero. El consuelo es que quedaban 83 minutos por delante.

Los siguientes quince minutos fueron un inventario de ansiedad inglesa, que recuperaron el foco con la pausa de hidratació y antes de la media hora lograron inquietar cuando Rice encontró en el corazón del área a un Bellingham cuyo cabezazo exigió la primera de la que serían varias atajada espectaculares de Mpasi.

Los pupilos de Tucher subieron los decibelios y generaron otra gran ocasión, pero un defensor sacó bajo palos el remate de Rashford.

Eran los mejores minutos de los ‘Tres leones’, que aun así seguían blandos en la presión sin balón. En esas llegó otro susto, cuando Wan-Bissaka dejó a Wissa con toda la portería abierta y el del Newcastle la mandó al palo.

Segundos después, con la afición inglesa aún al borde del infarto, un balón filtrado citó a Kane con el portero africano y el capitán inglés cayó en el área al notar contacto de Mpasi. El colegiado jordano y el VAR decretaron que el máximo goleador de la historia inglesa se había dejado caer.

Aún hubo tiempo antes del descanso para que el arquero congoleño se luciera dos veces más, primero ante otro cabezazo franco de Bellingham -que por lo demás estuvo desaparecido en la elaboración del juego inglés- y después un zapatazo a bocajarro de Kane tras un saque de esquina.

La reanudación arrancó de manera similar, con el meta del Le Havre francés salvando un zurdazo de Bellingham que se envenenó tras golpear en Wan-Bisakka.

Pero el caso es que la República Democrática del Congo mantuvo el orden e incluso se siguió atreviendo arriba.

Fue después de la pausa de hidratación cuando el alemán elevó la apuesta quitando a Spence por Eberechi Eze, lo que envió a Rice al lateral derecho y al del Arsenal a apoyar la segunda línea de ataque.

Con más gente metida en el área congolesa, la estrategia inglesa de colgar balones al área finalmente funcionó, al cabecear a gol Kane un envío de Gordon con un cuarto de hora por jugarse.

Inglaterra se mantuvo voluntariosa mientras el cansancio empezaba a aflorar en los congoleños, que a cinco del final le cedieron un pasillo a Bellingham para que pisara área en el costado izquierdo.

Su remate lo repeló una vez más Mpasi, pero la segunda jugada acabó en los pies de Kane, que se fabricó solo el espacio en la frontal para lanzar un zambozazo que se estampó en el techo de la red ante la mirada del arquero congoleño.

El capitán inglés siguió agrandando hoy su leyenda con otros dos tantos (ya suma cinco en este Mundial) y ‘Los tres leones’ se verán las caras en octavos ante una México que está pletórica en su feudo del Estadio Azteca.