Ortega sacrificó un aliado dentro del BCIE al romper con Taiwán

El régimen de Daniel Ortega al romper relaciones con Taiwán, también perdió a un aliado dentro del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), una de las pocas instituciones financieras que le brinda financiamiento, luego del estallido social de abril del 2018.

Taiwán fue uno de los primeros socios extraregionales de esta institución financiera, luego que en 1992, permitió la incorporación de los socios extraregionales para fortalecer el banco,  Según información oficial, el BCIE, este año abrió una representación en esa nación asiática.  

El politólogo y catedrático costarricense Alberto Cortés Ramos, explicó que Ortega al romper relaciones con Taiwán, perdió a “un fuerte aliado”, pero aclaró que la Isla dentro del BCIE es un socio más, que tiene un porcentaje importante de acciones, y que por sí solo no puede modificar la orientación del financiamiento que otorga la institución financiera.

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Pero ahora esta nación se podría sumar “a lo que parecería ser ya es un grupo importante de países que están preocupados por el tipo de financiamiento que se le está dando a Nicaragua, entonces ello contribuiría a ir configurando una mayoría”, apuntó Cortés.

El politólogo costarricense recordó que en la votación del pasado 13 de diciembre en el seno del BCIE para aprobar un préstamo de 382.6 millones de dólares para la ejecución del X Programa de Ampliación y Mejoramiento de Carreteras en Nicaragua, Taiwán decidió «salirse de la votación antes que votar en contra».

«Habría que ver si este hecho» se repite ahora que Ortega expropió sus bienes y se los traspasó a la República Popular de China. El pasado 9 de diciembre Nicaragua anunció el rompimiento de sus relaciones con Taiwán y restableció sus vínculos con la República Popular China.

IGLESIA NO VA A RECLAMAR

Taiwán donó el edificio donde funcionaba su embajada a la Arquidiócesis de Managua. Sin embargo, el régimen al conocer la información se lo entregó a su nuevo aliado.

Utilizando a la Procuraduría General de la República de Nicaragua, Ortega señaló que al romper con Taiwán y reconocer que existe “una sola China implica el inmediato registro de todos los bienes inmuebles, muebles, equipos y medios a favor del Estado reconocido: la República Popular China, con absoluta e irrestricta propiedad y dominio”.

Considera Cortés que Taiwán no hará ningún reclamo por la confiscación de sus bienes “y no creo que la Iglesia católica se vaya a meter en una demanda legal que ya sabe de por sí que la tiene perdida en contra del gobierno por estos bienes”.

Indica que la decisión del régimen es parte de una estrategia de consolidación autoritaria de Ortega y “una muestra más que no va a permitir ningún tipo de situación que beneficie a alguien que el régimen considere critico o incluso adversario”.

TAIWÁN NO RECONOCERÁ A ORTEGA

El político Eliseo Núñez apunta que Taiwán se va a sumar a la lista de países que no reconocerán al gobierno de Ortega, quien el próximo 10 de enero asumirá un nuevo mandato. Agrega que la apropiación de los bienes de Taiwán no tiene “ni pie ni cabeza”.

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“Ortega está apropiándose de unos bienes bajo un concepto muy halado de los pelos donde quiere decir que China comunista es sucesora sin disolución de continuidad de Taiwán, lo cual no es exactamente es así porque sí asumiera eso, también asume que la representación anterior no era con Taiwán sino con toda China”, expone Núñez.

Agrega que la toma de los bienes no se puede considerar una expropiación ya que conlleva una indemnización, ni siquiera es una confiscación porque no lo hace a nombre del Estado. “Esta apropiándose de los bienes para un tercero”, apuntó Núñez.

La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, indica en el artículo 45 que cuando se dan rupturas de relaciones diplomáticas entre dos Estados ya sea de manera temporal o definitiva, el Estado receptor, en este caso Nicaragua, está obligado a respetar y proteger los locales, bienes y archivos de la misión.

Pero además señala que el Estado acreditante, en este caso Taiwán, puede “confiar la custodia de los locales de la misión, así como de sus bienes y archivos, a un tercer Estado aceptable para el Estado receptor”,