Tras casi cinco meses logran repatriar cadáver de joven asesinado en México

Tras casi cinco meses logran repatriar cadáver de joven asesinado en México

En una madrugada de mayo, Wilder Rafael Martínez salió de su casa situada en una recóndita comunidad de Wiwilí, en el norte de Nicaragua, dejando a sus padres con la promesa de que buscaría mejor vida para todos en Estados Unidos. No lo logró. El 19 de junio, al llegar a la ciudad de Reynosa (México), el joven de 19 años fue asesinado en una masacre que las autoridades han atribuido al peligroso Cartel del Golfo que opera en la zona fronteriza.

Para lo padres del joven, Josué Martínez Rodríguez y Eva María Valladares, lo que siguió fueron cinco meses de dolor e incertidumbre. Limitados por la pobreza, sin un solo contacto para preguntar por él, temían no poder recuperar los restos de su hijo.

La noche de este domingo 14 de noviembre Josué y Eva María finalmente lograron recibir a su hijo. En medio del dolor por su pérdida y los meses que pasaron sin saber si podrían repatriarlo para tenerlo cerca, su llegada les devolvió algo de paz.

MIGRÓ EN BUSCA DE MEJOR VIDA

El cuerpo del migrante nicaragüense permaneció casi cinco meses en una morgue en México, y este lunes, luego de un pequeño homenaje que han preparado sus papá será sepultado en un cementerio del municipio de Santa María de Pantasma, Jinotega.

Wilder Rafael Martínez habitaba en la comunidad Las Vueltas del Kilambé del municipio de Wiwilí, en Jinotega, de donde salió la madrugada del pasado 18 de mayo, con la ilusión de llegar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida y poder ayudar económicamente a sus padres.

Al llegar a la ciudad de Reynosa, perteneciente al estado mexicano de Tamaulipas, Wilder se apresuró para trazar el plan para cruzar el río Bravo, fronterizo con Estados Unidos. Sin embargo, en horas del mediodía del 19 de junio terminó entre las 15 víctimas de una masacre perpetrada por miembros del Cartel del Golfo, según informó fiscalía de México.

El trágico destino de Wilder es cada vez más frecuente entre migrantes nicaragüenses que deciden emprender el viaje irregular hasta Estados Unidos, unos movidos por la pobreza y otros buscando resguardarse de la represión política en el país.

Al menos 95.000 nicaragüenses han dejado el país en lo que va de 2021, principalmente hacia Estados Unidos, como consecuencia de la crisis que vive Nicaragua desde abril de 2018. El dato lo aporte el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más y alerta que la crisis migratoria podría agudizarse debido al clima de incertidumbre y violencia en el país.

UN LARGO PROCESO

En Nicaragua, Josué Martínez Rodríguez y Eva María Valladares, padres de Wilder, se enteraron que a su hijo lo habían asesinado por medio de la televisión. Nadie les dio aviso. A partir de ese momento se enfrentaron a un tormentoso proceso para poder repatriar el cuerpo.

“Nosotros somos una familia de escasos recursos y lo primero que hicimos fue solicitar apoyo para poder recaudar el dinero que se necesita para sufragar los gastos de repatriación y gracias a Dios contamos con el apoyo de muchos ciudadanos, incluyendo niños que dejaron de comprar su confite para dar su colaboración, y a las muestras de solidaridad también se sumaron ciudadanos que viven en el extranjero”, explica su papá.

También recibieron ayuda de la organización “Texas Nicaraguan Community” y del colectivo de nicaragüenses en México.

No obstante, pese a reunir el dinero y hacer múltiples gestiones en Managua, la repatriación del cadáver se complicó debido a la emergencia sanitaria causada por el Covid-19 en México, así como por el proceso investigativo de la masacre.

“El panorama en las gestiones se fue oscureciendo y nuestro calvario se fue extendiendo e incluso en cierto momento tuve temor de que el cuerpo de mi hijo fuera sepultado en una fosa común en México, pero tras una larga batalla de 4 meses y 26 días y un viaje de 2, 731 kilómetros desde Reynosa a Wiwilí, se logró repatriar el cuerpo”, expresa su padre.

Relata que debido a las restricciones relacionadas al Covid-19 la funeraria no logró agilizar el proceso y, luego, la Fiscalía de México lo contactó para informarle que habían personas detenidas por la masacre y que tenía que colaborar con las investigaciones por que su hijo era una de las víctimas y que posteriormente se realizaría la repatriación.

Finalmente, el avión que transportó los restos de Wilder arribó al Aeropuerto Internacional de Managua, a las 10:44 de la noche del domingo, desde donde fueron trasladados hasta Wiwilí, Jinotega.

“A Wiwilí llegamos a las 4 de la madrugada de hoy (lunes) para despedirlo con una misa en la iglesia católica de la comunidad El Maleconcito y en horas del mediodía vamos a trasladarlo al cementerio de la comarca Zompoperita número 2 del municipio Santa María de Pantasma, donde le daremos el último adiós y descansará junto a otros familiares”, concluyó.