Denuncian recrudecimiento de la represión en Nicaragua

“Impotencia, dolor y frustración”. Eso es lo que sienten las madres de las víctimas asesinadas durante las protestas cívicas de abril de 2018, según Francis Machado Dávila, madre del joven opositor Franco Valdivia Machado, ultimado a tiros por la Policía Orteguista en Estelí.

“Nos cerraron todas las puertas y no reconocieron el asesinato de nuestros hijos. Hicieron como que no había pasado nada”, dijo Machado al referirse a la situación de impunidad que las madres han vivido durante tres años. 

Sin embargo, el enlace territorial de la Asociación Madres de Abril agregó que no se callarán y resistirán hasta que la muerte de sus hijos alcance justicia.

Este miércoles,  12 organizaciones participaron en un conversatorio que resume los principales aspectos de la represión en Nicaragua desde 2018. El objetivo de escuchar estas voces fue coordinar acciones de cara a la anulación de la farsa electoral que se desarrolló el domingo pasado.

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El tema de la migración forzada —un tema que preocupa a la comunidad internacional— también destacó en las intervenciones. Wendy Flores, abogada y defensora de derechos humanos del organismo Nicaragua Nunca Más, se refirió a una de las consecuencias más notorias de la represión en Nicaragua: el exilio.

“Quienes salimos del país, lo hacemos con una mochila en nuestros hombros, en general con poco tiempo de planificación, sin oportunidad de despedirnos de nuestras familias, sin avisar a casi nadie por razones de seguridad. Salimos generalmente por puntos no autorizados donde la inseguridad es la única certeza”, describió.

Más de 120 mil nicaragüenses, de los cuales al menos el 80 por ciento está en Costa Rica, han huido solo en los últimos años “para proteger la vida, la seguridad y la libertad”, señaló Flores.

MÁS PRESIÓN INTERNACIONAL

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, mencionó en la apertura del conversatorio que tras el recién concluido proceso electoral “se profundizó la represión”.  

Desde el 5 de noviembre pasado “el Cenidh ha registrado 32 personas detenidas más, allanamientos sin explicación alguna, hostigamientos indiscriminados y una intimidación permanente a periodistas independientes y corresponsales extranjeros”.

Las calles vacías de ciudades y pueblos el pasado 7 de noviembre demostraron que el pueblo votó por el cambio, “fue la imagen de un pueblo unido en contra del dictador, pero no caigamos en el triunfalismo desmovilizador”, enfatizó.

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Según Núñez la ruta debe ser la denuncia de tantos atropellos. “La solución no vendrá de fuera, tenemos que impulsarla nosotros. Sueño con el día en que podamos recorrer junto con los presos políticos las calles libres de nuestra Nicaragua. En eso estamos. Ese es nuestro contexto actual”.

Por su parte, Carlos Fernando Chamorro, en su calidad de periodista y director de Confidencial, habló sobre las restricciones a la libertad de expresión y la libertad de prensa. “Nos hemos quedado sin fuentes, porque casi nadie quiere atribuirse sus opiniones y los periodistas tenemos que cubrir su identidad por el temor que sienten a las represalias”.

Al narrar lo que se vivió el día de las elecciones en Nicaragua, Chamorro dijo que “no hubo ninguna sorpresa”. Para el presentador de Esta Semana el estado policial que se vive en el país desde finales de 2018 dominó el proceso electoral. “Están suprimidas de facto las libertades de prensa, reunión, opinión y el derecho a elegir y ser electos y bajo ese estado policial se suprimió la competencia política”.

Para Chamarro “la perspectiva es la incertidumbre y el agravamiento de la crisis política, económica y social. En el mejor de los casos a los presos políticos les espera ser expatriados del país y despojarlos de sus derechos, de acuerdo a lo que dijo Ortega en su último discurso”.

“Nada cambió el 7 de noviembre. Ese voto de protesta de la población nicaragüense requiere una reconstrucción de las libertades para poder manifestarse en las calles y debe mantenerse el reclamo de verdad y justicia sin impunidad”.

UN CAMINO LARGO

Finalmente, la presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Antonia Urrejola, añadió que las distintas aristas que expusieron los doce panelistas están ratificadas en el último informe que publicó la CIDH hace dos semanas.

“Todas las fases de la represión están debidamente documentadas en este informe y será usado para seguir presionando en la OEA para que se anulen estas elecciones y se cumplan las garantías mínimas en un nuevo proceso, pero deberán ser liberadas todas las personas que han sido detenidas arbitrariamente”. Su llamado final a los nicaragüenses fue a “no perder la esperanza”.