Inicia cosecha cafetalera con déficit de trabajadores
Encontrar mano de obra, para garantizar el corte de café en el inicio de la cosecha cafetalera 2021-2022 se ha convertido en el principal obstáculo de los pequeños y medianos caficultores del norte del país.
Caficultores consultados por Despacho 505, señalan que la escasez de mano de obra en las fincas cafetaleras se debe a que una gran cantidad de cortadores de café han migrado a otros países en busca de mejores oportunidades de vida y añaden que otros no salen de sus casas por temor al coronavirus.
Manuel Rugama Villareyna, productor de Wiwilí-Jinotega, relató que los cortes de café se han puesto en marcha desde inicios de octubre, con el «graniteo», a como denominan al proceso de recolección de los primeros granos que se maduran en las plantaciones.
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Explicó que su finca cafetalera es de 21 manzanas y que en promedio de cosecha entre 1,200 y 1,300 quintales de café, “pero la falta de mano de obra se está notando desde un inicio y esto puede mermar la producción porque el grano al madurarse no espera y ante la falta de cortadores cae al suelo y se pierde”.
Agregó que los productores de Jinotega han estado analizando el tema de la escasez de mano de obra y que una de las propuestas del gremio es impulsar estrategias que atraigan a los cortadores para tenerlos en las fincas durante la cosecha.
“Estamos buscando como traerlos porque la falta de cortadores tiene un gran impacto en el proceso de recolección, porque un trabajador cubre durante la cosecha hasta tres fincas en busca de mejores plantaciones, pero por el momento son brazos con los que no contamos”, aseguró.
PREOCUPACIÓN POR PÉRDIDA DE LA COSECHA
La caficultora jinotegana Martha Zeledón también se muestra preocupada por la falta de cortadores en su finca, ella cultiva 25 manzanas de café y produce entre 1,200 y 1,700 quintales.
“En mi caso, la recolección del graniteo se perdió por falta de mano de obra, ya que con la lluvia y el sol, el grano que estaba maduro se secó en la planta y se cayó, pero el gran temor entre los productores es que al entrar en plena cosecha, no encontremos suficientes cortadores”, detalló.
Zeledón relató que en su plantación requiere a 50 cortadores, pero que en estos momentos cuenta únicamente con cinco trabajadores, debido a la escasez de mano de obra.
Agregó que para no perder su cosecha se ha dado a la tarea de ir a buscar mano de obra a la ciudad de Jinotega y comunidades aledañas, pero que los cortadores no aparecen en su finca y que la situación es similar en las plantaciones de otros productores.
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Explicó que en otros años pobladores de las comunidades miskitas brindaban un aporte significativo en la recolección del grano, porque se trasladaban masivamente a trabajar en los cortes de café, pero que por temor al coronavirus se han ausentado desde el 2020.
LATA ENTRE 40 A 50 CÓRDOBAS
En las fincas, los productores pagan a los cortadores entre 40 y 50 córdobas por cada lata de café que recolectan y les brindan el desayuno, almuerzo y cena.
A la vez informaron que el precio del café lo están comercializando a 20 y 22 córdobas la libra y que el quintal se los están pagando entre 2,000 y 2,500 córdobas, según el lugar y la calidad del grano.
Marvin Antonio Matey, cortador de café del municipio del Cuá, Jinotega, confirmó que esta zona también es notoria la escasez de cortadores y que los productores han optado por ir a buscar trabajadores a otras zonas del país como Waslala, en el Caribe Norte de Nicaragua.
Indicó que actualmente está laborando junto con su pareja en los cortes de café de una finca, ubicada en la comunidad San José de Abisinia del municipio de El Cuá y que el propietario de la plantación decidió ir a buscar a 20 cortadores en Waslala.



