Vaga reacción de la dictadura a la muerte de dos niñas en 24 horas: «Los niños nacen para ser felices»

Un día después de la muerte de una niña en un colegio público de Managua, sin que ninguna autoridad informe sobre tan grave hecho, los dictadores emitieron un comunicado en el que urgen control del acceso al internet de los menores de edad. No mencionan el caso de la estudiante de 4to grado encontrada sin vida en los servicios higiénicos del Colegio Xolotlán, en Ciudad Sandino ocurrido el 28 de octubre, Tampoco se refieren a la muerte de otra pequeña de 10 años y estudiante de sexto grado en la escuela Otto de la Rocha.

Son dos casos de niñas orilladas al suicidio en menos de 24 horas.

La respuesta del régimen es un pronunciamiento que titulan una frase vaga que omite cualquier referencia a las tragedias y a la gravedad de los problemas de salud mental entre los menores de edad: «Los niños nacen para ser felices».

En el documento, respaldado por instituciones responsables de proteger a la niñez, entre ellas los ministerios de Educación, Salud y Familia y la Procuraduría de Derechos Humanos, los dictadores hacen énfasis en la vigilancia del acceso a Internet, pero no ofrece explicaciones sobre lo ocurrido con las niñas. Tampoco aclaran si las autoridades han abierto investigaciones para determinar las circunstancias en que ocurrieron ambas muertes, ni qué mecanismos de prevención y acompañamiento psicológico existen en las escuelas públicas. Omiten el caso.

«Este llamado es de suprema urgencia para evitar sufrimientos, dolores y tragedias, que marcan para siempre a las familias, cuando se presentan», advierten en el pronunciamiento sin aterrizar a los hechos que han activado las alertas en todo el país.

Deslindan responsabilidad en las familias

El régimen descarga la principal responsabilidad en las familias. En apenas tres párrafos, hace un llamado urgente a padres y tutores para que vigilen las conexiones a internet de los menores de edad bajo su responsabilidad.

Sin embargo, no explica a qué situaciones concretas se refiere ni establece relación alguna entre el uso de Internet y las recientes muertes de las estudiantes.

El llamado se extiende a las autoridades y al personal docente, a quienes pide acompañar la vigilancia de manera inmediata, constante y cotidiana para proteger a la niñez.

Pese a la gravedad de los dos casos, el comunicado no informa de investigaciones, medidas de atención psicológica ni acciones específicas del Ministerio de Educación para prevenir nuevas tragedias en los centros escolares.

La omisión es todavía más grave porque el Ministerio de Educación figura entre las instituciones que suscriben el pronunciamiento, pero no se refiere a lo ocurrido con las estudiantes, ni informa sobre las actuaciones realizadas tras las muertes.

El documento tampoco presenta evidencias que permitan vincular las muertes con el uso de redes sociales o plataformas digitales.

Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron a DESPACHO 505 que la niña encontrada sin vida en el Colegio Xolotlán, en Ciudad Sandino, sufría acoso escolar y constantes burlas de sus compañeras por su apariencia física.

En el caso de la niña de diez años, estudiante de sexto grado de la escuela Otto de la Rocha, encontrada sin vida en su vivienda del barrio El Riguero, el Instituto de Medicina Legal determinó que murió por asfixia mecánica por ahorcamiento y descartó signos de violencia externa. Las investigaciones preliminares únicamente apuntan a problemas familiares, pero la información se mantiene bajo reserva y no se han ofrecido mayores detalles.