Rusia enviará nuevo contingente de militares, buques y aeronaves a Nicaragua con licencia para operaciones aéreas, marítimas y terrestres

Daniel Ortega y Rosario Murillo volvieron a abrir las puertas de Nicaragua a las Fuerzas Armadas de Rusia, con una autorización que abarca prácticamente toda la estructura operativa del Ejército nicaragüense. Militares, buques y aeronaves rusas podrán participar en ejercicios con fuerzas especiales, unidades terrestres, navales, aéreas y antiaéreas, intercambiar comunicaciones y entrenarse en actividades contra el narcotráfico y el crimen organizado con permiso para realizar patrullajes en el Caribe y el Pacífico.

El alcance de la cooperación se formaliza en el Decreto Presidencial 13-2026, publicado este jueves en La Gaceta, que autoriza seis modalidades de ingreso de personal y equipos militares rusos entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2027. Tres de ellas contemplan contingentes rotativos de 80, 50 y 50 efectivos, respectivamente, mientras que las otras tres no establecen cantidades.

Las actividades autorizadas a Rusia contrasta con las previstas para otros países incluidos en el mismo decreto. Mientras la participación de Estados Unidos y México se concentra en intercambios, ejercicios de adiestramiento y asistencia humanitaria, Moscú dispone de autorizaciones específicas para trabajar con fuerzas especiales, sistemas de comunicaciones militares y unidades navales, aéreas y antiaéreas. En el decreto está previsto la llegada del Ejército de la República Popular de China, pero no se especifica cuales serás las actividades de adiestramiento que realizarán en Nicaragua.

De las fuerzas especiales a la defensa antiaérea

En el decreto queda claro que la cooperación militar con Moscú firmada para 2027 va más allá de las visitas protocolares y es una continuidad del programa desplegado este año. Nuevamente uno de los contingentes rusos, integrado por 80 militares, podrá realizar ejercicios con el Comando de Operaciones Especiales «General Pedro Altamirano», una unidad especializada del Ejército de Nicaragua. El régimen presenta estas actividades como entrenamiento para operaciones de ayuda humanitaria.

Otros 50 efectivos están autorizados para trabajar con la Fuerza Naval, la Fuerza Aérea, la Defensa Antiaérea y el Cuerpo de Transmisiones «Blanca Stella Arauz Pineda». El decreto contempla intercambios de experiencias y comunicaciones operacionales con buques y aeronaves del Ejército nicaragüense, en el marco de actividades contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

Un tercer contingente de 50 militares participará en ejercicios de seguridad, planificación de ayuda humanitaria y atención de desastres con la Unidad Humanitaria y de Rescate «Comandante William Joaquín Ramírez Solórzano». Las tres autorizaciones suman 180 efectivos en modalidades rotativas, pero no precisan cuántos permanecerán simultáneamente en territorio nicaragüense. Tampoco establecen la cantidad de buques y aeronaves que podrán ingresar.

Operaciones en los dos océanos

Los militares rusos el próximo año también tendrán permisos para desplegarse en los espacios marítimos de Nicaragua. Una de las disposiciones autoriza el ingreso de efectivos, buques y aeronaves para intercambios y ejercicios de adiestramiento con la Fuerza Naval en operaciones contra actividades ilícitas en el mar Caribe y las aguas jurisdiccionales del océano Pacífico.

También tienen permitido realizar ejercicios de búsqueda, salvamento y rescate, así como entrenamiento con fuerzas terrestres, aéreas, antiaéreas y navales para responder a emergencias y desastres naturales o provocados por la actividad humana. En conjunto, las seis disposiciones conceden a las Fuerzas Armadas rusas un amplio marco de cooperación con distintas unidades del Ejército de Nicaragua. Aunque varias actividades aparecen justificadas como asistencia humanitaria, el documento también contempla expresamente entrenamiento con fuerzas especiales, comunicaciones operacionales y ejercicios en espacios marítimos.

El nuevo decreto prolonga el esquema de cooperación autorizado para el segundo semestre de 2026. Ese documento ya permitía el ingreso de 80 militares rusos para entrenamientos con el Comando de Operaciones Especiales y otros 50 para intercambios de comunicaciones con unidades navales, aéreas y antiaéreas.

Estados Unidos en el paquete militar, pero con limitaciones

La autorización incluye igualmente el ingreso de militares y equipos de Estados Unidos, México y Cuba, además de la salida de efectivos nicaragüenses para participar en intercambios y ejercicios en el extranjero.

Pero el apartado dedicado a Rusia destaca por la diversidad de unidades militares involucradas y la amplitud de las actividades previstas.

La inclusión de militares estadounidenses no constituye una novedad. Washington también figuraba en las autorizaciones correspondientes a los dos semestres de 2026. La medida contempla, además, la salida de efectivos del Ejército de Nicaragua para participar en actividades de intercambio y adiestramiento en el extranjero.