
Monseñor Herrara, desterrado por el régimen, es llamado al por el Papa como presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua
El obispo de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera, desterrado por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en noviembre de 2024, participa en un encuentro con el papa León XIV en su condición de presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN). Casi dos años después de su expulsión, Herrera mantiene el reconocimiento de la Iglesia de Roma como el representante de los obispos del país al que no puede regresar.
Su nombre aparece en la lista de participantes publicada por la Secretaría General del Sínodo, que lo incluye entre los presidentes de las conferencias episcopales invitados a la reunión, inaugurada el 7 de octubre en Roma. El documento oficial lo identifica como representante de la Iglesia de Nicaragua, y consigna su pertenencia a la Orden de Frailes Menores.
La convocatoria confirma la continuidad de su representación eclesiástica pese al destierro. Herrera fue expulsado el 13 de noviembre de 2024 y trasladado a Guatemala, dentro del contexto de persecución del régimen contra la jerarquía católica nicaragüense.
El obispo de Jinotega había denunciado días antes de su expulsión que un funcionario municipal interrumpió una celebración religiosa con música a alto volumen. El episodio precedió a su detención y posterior salida forzada del país.
La persecución contra la Iglesia
El destierro de monseñor Carlos Enrique Herrera se produjo diez meses después de la expulsión de monseñor Rolando José Álvarez, obispo de Matagalpa, enviado al Vaticano en enero de 2024 tras permanecer encarcelado y recibir una condena de 26 años y cuatro meses de prisión.
La ofensiva del régimen contra la Iglesia católica también ha incluido la expulsión de sacerdotes y religiosos, la confiscación de bienes eclesiásticos, el cierre de organizaciones vinculadas a la institución y las restricciones a procesiones y otras manifestaciones públicas de fe.
La campaña represiva contra la Iglesia católica no solo ha provocado el destierro del presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Cuatro de sus nueve integrantes permanecen en el exilio.
Un encuentro convocado por León XIV
La reunión en la que participa el obispo nicaragüense se celebra con motivo del décimo aniversario de Amoris laetitia, la exhortación apostólica sobre la familia publicada por el papa Francisco en 2016. Comenzó el 7 de octubre en el Aula Pablo VI del Vaticano y concluirá el próximo día 14.
El encuentro reúne a presidentes de conferencias episcopales de distintos países y representantes de las Iglesias orientales católicas para abordar los desafíos de la pastoral familiar.
León XIV inauguró las sesiones con una intervención dirigida a los participantes, centrada en el acompañamiento a las familias y los retos que afronta la Iglesia.


