Trump mantiene a Nicaragua entre países que incumplen lucha antidrogas y señala al régimen como cómplice del narcotráfico
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que mantendrá a Nicaragua en la lista de países que, a su juicio, han incumplido sus obligaciones en la lucha contra el narcotráfico.
El país se mantiene en la lista de países de tránsito o productores de droga, con especial atención a las deficiencias del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en frenar a las organizaciones del crimen organizado y narcotráfico.
“Como es de esperarse en una dictadura socialista, el régimen ilegítimo de Ortega-Murillo en Nicaragua no ha tomado las medidas suficientes contra el narcotráfico ni contra la complicidad de los actores del régimen en el comercio de drogas”, afirmó Trump en una nota de prensa publicada por el Departamento de Estado.
La inclusión en esta lista significa la pérdida automática de asistencia financiera al país señalado, bloqueo en organismos financieros multilaterales y genera un impacto reputacional y de inversión. Aunque, en el caso de Nicaragua, estas medidas ya se aplican por las graves violaciones de derechos humanos.
El “muro de contención” está más débil que nunca
Aunque el régimen insiste en que mantiene una política de mano dura contra el narcotráfico a través de su denominado “muro de contención” liderado por el Ejército de Nicaragua, en los últimos dos años al menos 4,300 kilos de cocaína procedentes de Nicaragua han sido incautadas en otros países.
Desde que la dictadura de Daniel Ortega rompió relaciones y forzó la salida de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en junio de 2025, la cooperación internacional y el intercambio de inteligencia se redujo. Sin fiscalización externa ni radares conjuntos, los decomisos internos han caído drásticamente.
En cuanto a las incautaciones de dinero, hasta el mes pasado, el total incautado era de 973,130 dólares.
La cifra total no alcanza el millón de dólares en un periodo de ocho meses, lo que marca una tendencia a la baja en este tipo de incautaciones si se compara con los registros estadísticos de principios de esta década.
En el año 2020, los informes oficiales reflejaban la incautación de 14.5 millones de dólares en efectivo. En 2018 y 2019, los decomisos al crimen organizado superaron los 14.3 y 13.3 millones de dólares anuales, respectivamente. Los datos actuales de 2026 muestran una reducción superior al 90% en el volumen de dinero en efectivo incautado.
Este comportamiento se presenta a pesar de que los organismos de seguridad regional continúan catalogando al istmo centroamericano, y a Nicaragua en particular, como una zona de tránsito directo de cargamentos de estupefacientes y de flujos financieros ilícitos procedentes de Sudamérica hacia los mercados del norte.
Consecuencias: nuevas sanciones y más presión contra el régimen
La inclusión de Nicaragua en la lista estadounidense de países vinculados a la producción o tránsito de drogas podría abrir la puerta a nuevas sanciones financieras y a mayores operaciones de inteligencia sobre las rutas del narcotráfico que atraviesan el país, advirtió el opositor Juan Sebastián Chamorro.
Chamorro destacó que lo relevante de esta designación es la acusación directa de Trump contra el régimen Ortega-Murillo porque llega bajo la nueva estrategia antidrogas de Estados Unidos, que refuerza la investigación de organizaciones criminales transnacionales, las operaciones de inteligencia, las sanciones financieras, la persecución del lavado de dinero y las acciones contra las rutas utilizadas para transportar drogas.
“La designación mantiene a Nicaragua dentro de un marco jurídico estadounidense de políticas antinarcóticos, y esto es bastante serio. Esto significa que agencias norteamericanas pueden continuar tratando a Nicaragua como un territorio relevante para las siguientes operaciones, inteligencia sobre rutas de narcotráfico, la interdicción, la investigación de lavado de dinero, la observancia de organizaciones transnacionales de narcotráfico, el tráfico marítimo”, precisó.
“El Tesoro, por ejemplo, puede promover nuevas acciones contra lavado de dinero, empresas o redes financieras vinculadas a Nicaragua”, agregó el opositor quien, tras sufrir cárcel política, fue desterrado a Estados Unidos, confiscado y despojado de la nacionalidad.
También mencionó posibles sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) contra individuos o empresas nicaragüenses sospechosas de tener nexos con el narcotráfico, lavado de dinero o crimen organizado. Incluso, Chamorro considera que la DEA y el Comando Sur podrían incrementar las operaciones de inteligencia sobre las rutas marítimas relacionadas con Nicaragua, particularmente en el Caribe, sin excluir el Pacífico.
Según Chamorro, el alcance dependerá de si Estados Unidos decide conectar su política contra el narcotráfico con la presión que mantiene sobre Ortega y Murillo. “La política comercial y económica también podría sufrir cambios. Así que si Washington podría combinar políticas antinarcóticos con estas listas, sanciones, el CAFTA, presiones democráticas, entonces estaríamos viendo algo muy diferente a una simple renovación de la lista incluyendo a Nicaragua… Yo interpretaría el anuncio como la conservación de una base jurídica, pero al mismo tiempo que podría adquirir mucha más importancia si Washington decide vincular el problema del narcotráfico con la estrategia más amplia en contra del régimen Ortega-Murillo”, advirtió.



