De Aduanas a Ginebra: el régimen de Ortega y Murillo asciende a Hazel Reyes Vallecillo
La nueva representante ante la ONU y la Organización Mundial del Comercio fue directora de Adquisiciones de la Dirección General de Servicios Aduaneros y ministra consejera de la misión nicaragüense en Nueva York.
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ascendido a Hazel Natalia Reyes Vallecillo, una antigua directora de Adquisiciones de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA), al rango de embajadora y le ha confiado la representación de Nicaragua ante la Oficina de Naciones Unidas y otros organismos internacionales con sede en Ginebra, Suiza.
Reyes Vallecillo también representará al país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), según el Acuerdo Presidencial 117-2026, publicado este miércoles 19 de agosto en La Gaceta.
La resolución la nombra “encargada de representante permanente” con rango de embajadora extraordinaria y plenipotenciaria. El documento no explica los motivos del relevo ni precisa cuál será la situación de Rosalía Concepción Bohórquez Palacios, quien hasta ahora ocupaba ambas representaciones.
La Oficina de Naciones Unidas en Ginebra todavía identifica a Bohórquez Palacios como representante permanente de Nicaragua. La diplomática presentó sus credenciales en marzo de 2022 y en junio de 2025 seguía apareciendo como embajadora ante la OMC durante la entrega de la aceptación nicaragüense del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca.
El nombramiento culmina el ascenso de Reyes Vallecillo dentro del aparato estatal. Antes de incorporarse al servicio exterior, trabajó durante varios años en la Dirección General de Servicios Aduaneros, donde llegó a dirigir el área de Adquisiciones.
Defensora del régimen
Su nombre y cargo aparecen en distintas ediciones de La Gaceta publicadas entre 2012 y 2016, principalmente en convocatorias de licitación y procedimientos administrativos de Aduanas. También fue mencionada como directora de Adquisiciones en una auditoría realizada por la Contraloría General de la República a esa institución.
Años después pasó a la misión nicaragüense ante Naciones Unidas en Nueva York. En julio de 2024, los medios oficialistas ya la presentaban como ministra consejera de esa representación. Desde allí participó en actividades diplomáticas y expuso las posiciones del régimen en foros internacionales.
En 2025 formó parte de la delegación enviada por Nicaragua al Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, de acuerdo con los registros del Consejo Económico y Social de la organización.
El traslado a Ginebra la coloca ahora al frente de una de las misiones más sensibles para Ortega y Murillo. En esa ciudad tiene su sede el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que ha aprobado sucesivas resoluciones sobre la crisis nicaragüense y mantiene bajo investigación las violaciones cometidas por el régimen.
La misión también atiende la relación con organismos como la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, además de la OMC.
El acuerdo entró en vigor con su publicación en el diario oficial. Como es habitual en los nombramientos diplomáticos del régimen, el texto no detalla los criterios utilizados para la designación ni ofrece información sobre la trayectoria de la nueva embajadora.



