Prisión perpetua para femicida de Chinandega: regresó de EE. UU. para cumplir su amenaza de matarla
Cruz López Ponce, de 47 años, fue condenado a prisión perpetua revisable por el femicidio de Meyling María Aguilar Mendoza, su expareja, a quien asesinó el pasado 9 de marzo a orillas del río Estero Real, en Chinandega. El crimen culminó una historia de violencia de 25 años marcada por agresiones físicas y verbales, celos, control y amenazas de muerte que llegaron a ser presenciadas por los hijos de la pareja.
La sentencia, dictada por la jueza Isabel Mayorga Saavedra, titular del Juzgado de Distrito Penal Especializado en Violencia de Chinandega, establece que López actuó con alevosía, ensañamiento y odio.
Aguilar Mendoza y López tuvieron cinco hijos durante los 25 años que mantuvieron una relación. Tres de ellos todavía son menores de edad y vivían con sus padres en la comarca San José de Obraje, en el municipio de Chinandega. Allí fueron testigos de las constantes agresiones y amenazas que ella sufría por parte de López.
Según el expediente del caso, la violencia se agravó después de que el hombre emigrara a Estados Unidos, en marzo de 2021. Casi un año después comenzó a llamar con frecuencia a Aguilar Mendoza para acusarla de serle infiel y acosarla.
Las discusiones aumentaron en 2025, cuando ella empezó a trabajar como empleada del hogar en una vivienda de la misma comunidad. López comenzó entonces a acusarla de mantener otra relación y constantemente le advertía que regresaría a Nicaragua para matarla.
López volvió al país en enero de este año y ella decidió poner fin a la relación porque no soportaba más los celos y el control. Él se instaló a unos 50 metros de la vivienda de donde ella vivía y llegaba con frecuencia a para hacerle reproches por la compra de un terreno que no les había sido entregado.
Dos meses después cumplió la amenaza
La mañana del 9 de marzo, López pidió a Aguilar Mendoza que lo acompañara a la comarca El Bonete, en el municipio de Villanueva, para ir a reclamar el dinero pagado por el terreno.
Ambos salieron hacia la carretera Panamericana y abordaron un autobús. Según la sentencia, el viaje era parte del plan de López para asesinar a su expareja.
Cuando llegaron al puente sobre el Estero Real, situado entre Chinandega y Villanueva, López convenció mediante engaños a Aguilar Mendoza para que bajara del autobús. Caminaron hacia la orilla del río. Allí sacó un machete que llevaba oculto en la pretina del pantalón y la hirió en la cabeza.
La sentencia describe un ataque especialmente violento. Cuando Aguilar Mendoza todavía estaba con vida, el sujeto continuó atacándola con saña. Después arrojó el cuerpo al río.
El crimen ocurrió apenas dos meses después de que López regresara de Estados Unidos y después de que Aguilar Mendoza decidiera terminar una relación marcada por la violencia y las amenazas.



