El régimen destituye a su embajador en Colombia sin explicar las razones

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo destituyó a Harold de Jesús Delgado como embajador de Nicaragua en Colombia, sin ofrecer explicaciones sobre las razones de la decisión.

El relevo fue oficializado mediante el Acuerdo Presidencial, publicado este viernes en La Gaceta, Diario Oficial. El documento se limita a dejar sin efecto el nombramiento realizado en marzo de 2024 mediante Acuerdo Presidencial y establece que la medida surte efectos desde el 22 de julio de 2026.

El acuerdo tampoco designa a un sustituto ni precisa quién quedará al frente de la misión diplomática del régimen nicaragüense en Bogotá.

La destitución ocurre apenas dos semanas después de que el el gobierno del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunciara que, una vez asuma el poder el próximo 7 de agosto, cerrará la embajada colombiana en Managua por considerar que mantener una representación diplomática en Nicaragua equivale a legitimar al régimen de Ortega y Murillo.

“No va a haber embajadas en Nicaragua y Cuba. Una embajada en una dictadura legitima la dictadura”, afirmó el canciller designado, Omar Bula Escobar, al presentar los lineamientos de la política exterior que impulsará el nuevo Gobierno colombiano.

El futuro ministro de Relaciones Exteriores adelantó además que la nueva administración dará un giro a la política exterior de Colombia, priorizando las relaciones con países que compartan, según dijo, “el espíritu democrático y los valores occidentales”, una posición que supone un cambio respecto al Gobierno saliente de Gustavo Petro, que mantuvo relaciones diplomáticas con Managua pese al creciente aislamiento internacional del régimen nicaragüense.

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Aunque el acuerdo presidencial no establece la baja del embajador está relacionado con ese cambio de escenario político en Colombia, la decisión se produce en vísperas de la llegada al poder del nuevo Gobierno colombiano, que ha anticipado una política de cero tolerancia diplomática con las dictaduras de Nicaragua y Cuba