Coalición internacional pide a la Unión Europea activar la máxima presión contra el régimen de Ortega-Murillo
La eliminación de las elecciones en Nicaragua abrió una nueva ofensiva para que la Unión Europea eleve la presión sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Una coalición internacional de organizaciones de derechos humanos, libertad de prensa y defensa de la democracia comenzó a cabildear en España y Bruselas para que el bloque comunitario responda con medidas concretas a lo que consideran un punto de no retorno en el desmantelamiento democrático del país.
La iniciativa impulsada por la Asociación Centroamericana para la Democracia y el Desarrollo (ACDD) y respaldado por seis organizaciones internacionales, sostiene que el anuncio de liquidar las elecciones marca un punto de quiebre en el proceso de desmantelamiento democrático impulsado por el régimen y exige una respuesta política acorde con la gravedad de esa decisión.
A juicio de las organizaciones, la medida no constituye una reforma institucional más, sino la consolidación de un sistema de poder permanente incompatible con la Carta Democrática Interamericana, la Declaración Universal de Derechos Humanos y las obligaciones internacionales asumidas por el Estado nicaragüense. A juicio de las organizaciones, la eliminación de las elecciones constituye una nueva ruptura del orden democrático que obliga a la Unión Europea a valorar la aplicación de ese instrumento.
Piden medidas de mayor presión
En la propuesta conjunta, la coalición reclama al Gobierno español, a las instituciones de la Unión Europea y a sus Estados miembros una estrategia coordinada que vaya más allá de las condenas públicas. Además de exigir un pronunciamiento firme contra la eliminación de las elecciones, pide incluir la crisis nicaragüense entre las prioridades de la agenda europea y evaluar la activación de los mecanismos previstos por el bloque, incluida la cláusula democrática del Acuerdo de Asociación con Centroamérica.
La cláusula democrática contemplada en el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica, es el mecanismo previsto para responder cuando uno de los Estados incumple los principios de democracia, Estado de derecho y respeto de los derechos humanos que sustentan ese tratado. Las implicaciones de esta nueva ruptura -señalan- riñen con el orden democrático de dicho acuerdo.
Asimismo, solicitan mantener y ampliar el respaldo político, técnico y financiero a las organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación independientes, periodistas y organizaciones de la sociedad civil nicaragüense, tanto dentro como fuera del país. También pide reforzar la protección internacional para las personas refugiadas, solicitantes de asilo y apátridas de facto, así como fortalecer los mecanismos internacionales de investigación y rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos cometidas en Nicaragua.
La alianza por una reacción sin demoras de la Unión Europea liderada además de ACDD la integran Reporteros Sin Fronteras (RSF), el Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos, el Colectivo Nicaragua Nunca Más, la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), Civil Rights Defenders y la Washington Office on Latin America (WOLA).
«La culminación del desmantelamiento democrático»
Las siete organizaciones firmantes también solicitan a España como país sede de la próxima Cumbre Iberoamericana, en noviembre próximo, a impulsar las gestiones diplomáticas necesarias para impedir que el régimen utilice ese foro como una plataforma para reforzar su legitimidad internacional.
Para el grupo de organizaciones defensoras, la eliminación de las elecciones en Nicaragua representa la culminación de un proceso de concentración del poder que durante años ha estado acompañado por el cierre del espacio cívico, la persecución de voces críticas, el silenciamiento de la prensa independiente y la restricción progresiva de derechos y libertades.
Advierten además que la falta de una respuesta política y diplomática firme frente a lo que califican un «zarpazo» del régimen a la democracia constituye «un precedente de enorme gravedad» para el sistema democrático interamericano y para el orden internacional basado en el respeto al Estado de derecho y los derechos humanos.
«El silencio o la inacción solo contribuirían a normalizar una deriva autoritaria incompatible con los valores de España y la Unión Europea», subrayan.
El llamamiento se produce después de que Estados Unidos y gobiernos de Costa Rica, Guatemala, Panamá, Chile, Brasil, Bolivia y República Dominicana emitieran pronunciamientos oficiales en rechazo al anuncio del régimen de eliminar las elecciones en Nicaragua. Hasta el momento, ningún gobierno europeo ha emitido un posicionamiento



