EE. UU. acusa a Ortega y Murillo de sostener una “dinastía dictatorial y cleptocrática” en Nicaragua: “Debe cambiar, y pronto”

El alto funcionario para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michael Kozak, afirmó este martes ante el Senado de Estados Unidos que el statu quo en Nicaragua “es intolerable” y sostuvo que debe cambiar “pronto”.

Durante su comparecencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Kozak dedicó un apartado de su intervención a Nicaragua, país que incluyó entre las principales preocupaciones de Washington junto con Cuba y Venezuela.

“Nicaragua sufre bajo una brutal dinastía dictatorial y cleptocrática que reprime todos los ámbitos de la Iglesia católica, así como a sus propios ciudadanos, y además alberga a adversarios de seguridad de Estados Unidos. El statu quo en Nicaragua es intolerable para Estados Unidos, para sus países vecinos y para el pueblo nicaragüense. Debe cambiar, y debe hacerlo pronto”, declaró el funcionario.

La comparecencia de Kozak fue parte de una audiencia centrada en la Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración Trump para el Hemisferio Occidental. En ella, Kozak expuso las prioridades de la política exterior estadounidense en la región, entre ellas el combate a la inmigración irregular, el narcotráfico, las organizaciones criminales transnacionales y la influencia de países que Washington considera adversarios estratégicos.

En ese contexto, el funcionario sostuvo que la situación en Nicaragua trasciende el ámbito interno y tiene implicaciones para la seguridad regional.

“No solo nos preocupan la inestabilidad y los actores malignos en Cuba, Nicaragua y Venezuela”, afirmó durante su intervención.

Las declaraciones representan uno de los pronunciamientos más directos de un alto funcionario del Departamento de Estado sobre Nicaragua desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump. En las últimas semanas, miembros de la Administración estadounidense han incrementado las críticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por la persecución contra la Iglesia católica, las violaciones a los derechos humanos y el fortalecimiento de sus vínculos con Rusia, China e Irán.

Kozak no advirtió dice nuevas medidas contra el régimen, pero insistió en que el escenario actual no es compatible con los lineamientos de Estados Unido.