Brenes revela que el papa León XIV lo recibió en una audiencia privada en el Vaticano
El cardenal Leopoldo Brenes reveló este domingo que, durante su reciente visita a Roma para participar en el segundo consistorio extraordinario convocado por el papa León XIV, fue citado por el pontífice a una audiencia privada en el Vaticano, donde conversaron durante una hora.
Durante la homilía dominical, Brenes contó que fue el propio Pontífice quien lo llamó para invitarlo al encuentro, celebrado en el despacho papal fuera de la agenda ordinaria del Vaticano. «El domingo, hace una semana, él me llamó y me dijo: ‘Mañana, 29 (de junio), a las cinco de la tarde te espero en mi oficina’. Una hora estuvimos platicando», relató ante los fieles.
El cardenal describió la audiencia como «un gesto grande y hermoso» y dijo que regresó agradecido por la oportunidad de mantener un diálogo personal con el nuevo pontífice. «Yo le di gracias al Señor y es el sentimiento que traigo. Gracias al Señor que, sin merecerlo de mi parte, me concedió estar con la persona más alta», expresó.
Brenes aseguró que la conversación le permitió conocer de cerca la sencillez de León XIV. «Hoy, cuando escuchamos esta lectura, yo miraba en él —y ustedes lo pueden mirar en las audiencias— al hombre sencillo, al hombre que escucha. Yo hablaba y él me escuchaba. Después me respondía interesado por mi ministerio», afirmó.
«A pues seguí», la confirmación de Brenes en el arzobispado
El jerarca católico que ha sido cuestionado por su postura prudente frente a la crisis en el país y, en particular, por las graves ataques contra la Iglesia no ofreció detalles de fondo de lo que habló con el Papa.
Se limitó a contar que una de las primeras preguntas que le hizo el Papa fue sobre su estado de salud y dejó entrever que el papa lo ratificó en al Arzobispado.
-¿Y vos tenés alguna enfermedad?», recordó que le preguntó.
Brenes le dijo que únicamente padecía un catarro. «Ah, pues seguí», replicó el Papa, una expresión que se interpreta como una confirmación de su continuidad al frente de la Arquidiócesis de Managua.
En la parte final de su homilía, Brenes pidió a los fieles rezar por León XIV y sostuvo que una de las mayores preocupaciones del pontífice son las divisiones dentro del cristianismo.
«Oremos por el Papa porque tiene un dolor grande: que sus hermanos hayan roto la comunión con la Iglesia. Es triste, creo, para un padre cuando un hijo se aleja de la casa, cuando un hijo dice: ‘Yo no quiero saber nada más de ustedes'», manifestó.
Aunque Brenes reveló que tuvo la la primera conversación en privado con León XIV desde el inicio de su pontificado no ofreció mayores detalles sobre los puntos que abordaron sobre la situación de la Iglesia en Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La visita de Brenes a Roma se produjo en un contexto particularmente delicado para la Iglesia, que en los últimos años ha enfrentado una escalada de persecución a obispos, sacerdotes y religiosos, incluido cárcel, exilio, destierro, vigilancia, censura y confiscación.



