La CIDH abordará en Madrid la situación de los presos políticos y el espionaje a los exiliados nicaragüenses

La muerte bajo secuestro del líder indígena miskito Brooklyn Rivera ha vuelto a colocar a Nicaragua en el radar de los organismos internacionales de derechos humanos.

Apenas diez días después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo confirmara su fallecimiento, Madrid acogerá un panel internacional que analizará no solo las condiciones que enfrentan los presos políticos en el país, sino también una dimensión menos visible de la represión: la persecución de opositores y críticos que han buscado refugio en el exilio.

El encuentro, titulado Exilio y derechos humanos en Nicaragua y convocado por la Asociación Centroamericana para la Democracia y el Desarrollo (ACDD), se celebrará el próximo 9 de junio a las 19.00 en el Impact Hub Barceló de Madrid y busca poner en el centro del debate la crisis de derechos humanos que atraviesa el país, el fenómeno del exilio forzado y los desafíos que enfrenta la sociedad civil nicaragüense dentro y fuera de sus fronteras.

Para ello reunirá a Rosa María Payá, relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); a la activista nicaragüense exiliada Alexa Zamora; y a Yendri Velásquez, representante de Amnistía Internacional.

La actividad se produce en un momento en que la muerte de Rivera ha reactivado las denuncias sobre los tratos crueles que reciben los presos políticos en Nicaragua.

El dirigente indígena pasó casi tres años bajo desaparición forzada antes de que las autoridades lo presentaran en estado agónico apenas 72 horas antes de que falleciera en un hospital público de Managua.

La persecución no termina ni lejos de la frontera

Su caso ha provocado condenas de organismos internacionales y llamados a investigar las circunstancias de su muerte. Pero el debate en Madrid pretende ir más allá del revelador caso Rivera: los organizadores buscan poner sobre la mesa el riesgo que enfrentan las personas que continúan privados de libertad por motivos políticos así como las denuncias sobre una estrategia de control que, según organizaciones de derechos humanos y sectores de la diáspora, ha trascendido las fronteras nicaragüenses, incluyendo España.

El fenómeno incluye vigilancia, intimidación y acciones dirigidas contra opositores que se han asentado en países como Costa Rica, España y Estados Unidos tras abandonar Nicaragua.

«El exilio no es solo una consecuencia de la represión, sino una de las expresiones más crudas de una persecución que ahora cruza fronteras, sostiene José Denis Cruz, periodista nicaragüense exiliado en España y coordinador de la ACDD.

Cruz denuncia que la represión no termina en las fronteras de Nicaragua. Asegura que muchos exiliados continúan siendo objeto de vigilancia, intimidación y hostigamiento a través de una red transnacional que, según afirma, involucra a misiones diplomáticas y estructuras de inteligencia. Entre las prácticas denunciadas figura el uso indebido de mecanismos internacionales, como Interpol, para perseguir a opositores que han buscado refugio en el extranjero.

La discusión que será moderada por el periodista del diario español El País, Juan Diego Quesada, también abordará las transformaciones políticas impulsadas por el régimen desde 2018, entre ellas las reformas legales y constitucionales que han consolidado el control estatal sobre los espacios de participación pública y reducido aún más el margen de actuación de la prensa independiente y la sociedad civil.

El panel se celebrará un contexto marcado por el creciente aislamiento internacional del régimen Ortega-Murillo y por el resurgimiento de las denuncias sobre la grave crisis de derechos humanos que atraviesa Nicaragua, en medio de llamados a incrementar la presión internacional que derive en la urgente liberación de los presos políticos y el retroceso del modelo autoritario implantado en el país desde 2018.