El régimen descarta liberar o trasladar a Brooklyn Rivera
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo cerró la puerta a cualquier posibilidad de liberar o trasladar a Brooklyn Rivera fuera del hospital donde permanece bajo custodia policial.
En un nuevo comunicado divulgado este viernes, el Ministerio de Salud (Minsa) sostuvo que el dirigente indígena miskito se encuentra en una condición tan delicada que cualquier movimiento supondría un riesgo para su vida.
«Brooklyn Rivera Bryan no puede en estos momentos ser trasladado ni a su domicilio, ni a otros centros o a otros países, por riesgos a su vida», señaló el régimen en una nota rubricada por la institución sanitaria.
Según el Minsa, Rivera, de 73 años, enfrenta una condición de «múltiples crisis» y una «extrema debilidad» que podrían agravarse con un traslado.
La institución afirmó que quienes reclaman su liberación o una evaluación médica independiente lo hacen con «buena intención», aunque atribuyó esas peticiones a una supuesta «ingenuidad médica o desconocimiento».
El comunicado fue emitido luego de que el gobierno de Estados Unidos exigiera la liberación inmediata y sin condiciones del líder fundador del partido indígena Yatama a quién el régimen mantuvo en condición de desaparición forzada durante 971 días.
Aunque la nota no hace alusiones, constituye la respuesta más directa del régimen a las exigencias formuladas por la familia del líder miskito, organismos internacionales y Estados Unidos, que han pedido su liberación por razones humanitarias después de conocerse la gravedad de su estado de salud.
El miércoles 27 de mayo, las autoridades del régimen presentaron por primera ves a Rivera desde que fue secuestrado por la Policía, en septiembre de 2023. Lo hicieron presionados por su crítica condición de salud: conectado a ventilación mecánica, con falla multiorgánica, infecciones pulmonares resistentes a tratamientos convencionales y una posible afectación neurológica.
También reconocieron que su salud comenzó a deteriorarse durante el tiempo que ha permanecido bajo custodia estatal. Lejos de abrir la posibilidad de una valoración independiente como demandó su hija Tininiska Rivera, el nuevo pronunciamiento insiste en que el dirigente está siendo atendido por juntas médicas especializadas en neurología, neumología, cardiología, nefrología y otras disciplinas, todas bajo supervisión del sistema de salud controlado por el régimen.
El Ministerio de salud defendió además su actuación en el caso y aseguró que ha procedido «con suma responsabilidad» en el resguardo de la salud y la vida del opositor.
Rivera fue detenido el 29 de septiembre de 2023, tras burlar la prohibición de ingreso al país. Durante casi tres años, el régimen se negó a informar sobre su paradero y estado de salud, mientras organismos internacionales denunciaban su desaparición forzada y exigían pruebas de vida.
La familia del exdiputado ante la Asamblea Nacional -donde era aliado del FSLN- ha rechazado la información oficial divulgada por las autoridades. Su hija, aseguró que los reportes del régimen no son creíbles y reiteró la demanda de acceso a médicos independientes, así como la liberación inmediata de su padre para que pueda recibir atención fuera del control estatal.
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