María Corina Machado: «No vamos a descansar hasta que Nicaragua sea libre»

La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, reiteró este sábado su compromiso con la lucha por el fin de la dictadura en Nicaragua.

«Viva Nicaragua Libre, por que no vamos a descansar hasta que Cuba sea libre y lo decimos desde aquí. Y no descansaremos hasta que nuestra querida Nicaragua lo sea también», expresó Machado desde Panamá donde este sábado anunció que será candidata presidencial en las elecciones «limpias y libres» que se celebrarán en su país como parte del plan de tres fases en marcha para restaurar la «libertad» en Venezuela.

Durante un encuentro con dirigentes políticos, miembros del Comando Con Vzla y representantes del Parlamento panameño, Machado destacó el impacto regional de la lucha democrática venezolana y el papel de la diáspora como motor de cambio político. En esa línea, afirmó que Venezuela, Cuba y Nicaragua «serán libres».

Machado enfatizó que la restauración plena de la democracia en Venezuela «va representar la libertad de las Américas para siempre».

La líder venezolana se ha referido al caso de Nicaragua en reiteradas oportunidades. En diciembre pasado, tras lograr salir de Venezuela en una operación de alto riesgo para viajar a Oslo y participar en las actividades del Premio Nobel de la Paz, envió un mensaje de «fuerza» a los nicaragüenses y expresó su convicción de que el proceso de democratización en Venezuela tendría un efecto sobre los regímenes de Cuba y Nicaragua.

Entonces afirmó que «la lucha por la libertad de Venezuela es también la lucha por la libertad de Nicaragua y Cuba». Durante esa visita sostuvo además encuentros con los opositores nicaragüenses desterrados por el régimen sandinista, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro, a quienes trasladó mensajes de apoyo y solidaridad con el pueblo nicaragüense.

Régimen de Nicaragua bajo presión

Desde la caída de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha mantenido una postura inusualmente contenida frente a Estados Unidos, marcada por decisiones que analistas y opositores interpretan como señales de cautela ante la presión internacional.

El mismo Ortega ha moderado sus ataques contra Washington y evitado los discursos incendiarios que durante años caracterizaron sus apariciones públicas.

La cautela también quedó en evidencia tras la acusación en Estados Unidos contra el dictador cubano Raúl Castro. Aunque los dictadores terminaron expresando solidaridad con el veterano líder castrista, esperaron más de 24 horas para pronunciarse y evitaron incluso hacer referencias directas a Estados Unidos.

La oposición interpreta estos movimientos como parte de una estrategia de contención y búsqueda de no confrontación con Washington. No obstante, desde diversos sectores hacen eco los llamados a la administración Trump a que tome acciones que pongan fin a la deriva autoritaria de los Ortega-Murillo en el país.