El régimen tacha de “injerencista” al canciller de Guatemala por llamarlo “antidemocrático”

Daniel Ortega y Rosario Murillo cargaron este jueves contra el canciller de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez, luego de que este calificara a Nicaragua como un “régimen antidemocrático”, en una entrevista concedida al diario español El País.

“Creemos que es un régimen antidemocrático que, además, pasa por encima de su población”, afirmó Martínez en el texto publicado el 13 de mayo en el prestigioso diario español, lo que provocó la protesta de Managua a través de una nota oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores nicaragüense.

En un comunicado oficial, rechazó “contundentemente” las declaraciones del diplomático guatemalteco, a las que calificó de “irrespetuosas e injerencistas”.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua lamenta y rechaza, contundentemente, las irrespetuosas e injerencistas declaraciones vertidas por el Canciller de Guatemala en un medio español”, señala la nota oficial.

El canciller guatemalteco fue enfático en anotar que aunque el vecino país sostiene relaciones diplomáticas con Nicaragua mantiene una postura de condena a la violaciones a los derechos humanos que padece.

La pregunta que molestó a la dictadura

En la amplia entrevista concedida a El País el diplomático guatemalteco analiza las crisis políticas que atraviesa la región bajo la presión de la administración de Donald Trump. En esta el periodista le formula una sola pregunta sobre el caso nicaragüense: la deriva autoritaria de Ortega y Murillo.

-P. ¿Qué hacer frente a la dictadura en Nicaragua?

– R. Guatemala ha sido muy clara en condenarla. Incluso -hemos recibido prisioneros nicaragüenses por cuestiones humanitarias. Mantenemos relaciones diplomáticas con Nicaragua, pero no tenemos embajador. Y hemos condenado a Nicaragua en diversos espacios regionales o mundiales. Creemos que es un régimen antidemocrático que, además, pasa por encima de su población.

La Cancillería del régimen en su nota recuerda a Guatemala que “no ha intervenido nunca en los asuntos internos de ningún País” y afirmó que tampoco se ha pronunciado sobre “los difíciles procesos políticos, sociales y económicos” que ha atravesado Guatemala “de convulsión en convulsión”.

El cruce diplomático refleja la tensión que genera en la región la crisis sociopolítica de Nicaragua por la deriva autoritaria de Ortega y Murillo.

Organismos internacionales han documentado el deterioro democrático, la represión contra la oposición y las graves violaciones a derechos humanos que comete el régimen desde 2018, lo que ha llevado a los dictadores a abandonar distintos espacios

En la parte final del comunicado, Managua insistió en la necesidad de “respetarnos unos a otros” y apeló a la “unidad por el bien común” en medio de un “mundo complejo y desafiante”.