Canadá pide reformas «significativas» y respalda demanda de elecciones libres y justas en Nicaragua
El Gobierno de Canadá se ha sumado a la alerta internacional que genera la falta de garantías mínimas para celebrar elecciones transparentes, libres y justas en Nicaragua, luego que el oficialismo, valiéndose del control mayoritario en la Asamblea Nacional, reformara la Ley Electoral para establecer inhibiciones y limitar a la oposición, y tomara el control total del Poder Electoral nombrado como magistrados a personas sacadas de sus filas.
Para Canadá es necesario que en Nicaragua se realicen reformas electorales «significativas», expresó este domingo a través de su Oficina de Política Exterior.
El gobierno canadiense también ha dejado firme su respaldo absoluto a los socios de la comunidad internacional que 2018 dan seguimiento a la situación de Nicaragua, y que de cara a las elecciones de noviembre próximo han insistido en la necesidad de reformas electorales profundas que generen confianza y permitan una competencia en igualdad de condiciones y, sobre todo, garanticen a los nicaragüenses definir el rumbo del país por medio del voto.
«Canadá apoya a los socios de la comunidad internacional para expresar su fuerte preocupación por las nuevas acciones que negarán a los nicaragüenses elecciones libres y justas», se lee en un breve pronunciamiento sobre las últimas movidas de Daniel Ortega de cara a las elecciones convocadas para el próximo 7 de noviembre.
Ante este panorama, Canadá demandó que se concrete «reformas significativas» y, también, manifestó su apoyo a los llamamientos de los nicaragüenses a la democracia y las elecciones libres y justas.
ESTRATEGIA DEL FRAUDE
En la última semana, el orteguismo cambió las reglas del juego electoral, se asignó las magistraturas en el Consejo Supremo Electoral (CSE), lanzó la convocatoria a elecciones y publicó un Calendario Electoral que limita el margen de maniobra de la oposición para concretar la conformación de una gran alianza electoral como estrategia para derrotar a Ortega con el arrastre que generaría la participación del electorado que debido al fraude y desconfianza se ha abstenido de participar en las últimas elecciones, lo cual ha facilitado el camino a Ortega para retener el poder.
Todo lo actuado por la Asamblea Nacional y el CSE ha sido calificado por opositores y expertos como una estrategia para asegurar el tercer mandado consecutivo de Daniel Ortega mediante el fraude electoral.
Hasta el momento, la Unión Europea, Estados Unidos, Reino Unido y la Organización de Estados Americanos han manifestado su preocupación y rechazo a las reformas electorales y la falta de garantías democráticas en Nicaragua, y han coincidido en llamar al orteguismo a cambiar de rumbo.
En el caso de Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y el Reino Unidos han emitido sanciones contra funcionarios del régimen de Daniel Ortega en el contexto de la crisis sociopolítica de Nicaragua, por lo que expertos nicaragüenses no descartan que tomen nuevas medidas de presión.
La comunidad internacional presiona por una salida democrática a la crisis, que se aleja con las recientes medidas adoptadas por la Asamblea Nacional.



