Piden a la ONU investigar la desaparición de la periodista Fabiola Tercero

La Fundación de Derechos Humanos (HRF) y Reporteros sin Fronteras (RSF) pidieron al Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias investigar la desaparición de la periodista Fabiola Tercero, luego que no se volviera a saber de ella desde su presentación como “prueba de vida” ante los medios oficialistas al pasado 11 de noviembre.

Las organizaciones internacionales instan a pedir al régimen nicaragüense que realice una investigación independiente e imparcial sobre la desaparición forzada de Tercero y garantice el fin inmediato de los continuos esfuerzos para controlarla, intimidarla y vigilarla.

Sobre la “prueba de vida” que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo dio el pasado 11 de noviembre al presentarla ante las cámaras de sus medios de propaganda, ambas organizaciones sostienen que “no proporcionaron ningún medio independiente para verificar el bienestar de Tercero”.

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El director de Incidencia Política y Asistencia de Reporteros Sin Frontereas, Antoine Bernard, declaró que “es fundamental que el Grupo de Trabajo de la ONU investigue lo ocurrido y lo que sigue ocurriendo con Fabiola Tercero”.

Bernard agregó que “ante esta gravísima situación y la total imposibilidad de obtener información sobre el paradero de la periodista, la comunidad internacional debe actuar”.

Urgen más presión contra la dictadura

Por su parte, Caitlin Triplett, Asociada Jurídica Internacional de HRF, destacó que se debe “enviar una señal contundente al régimen de que sus prácticas brutales e ilegales de detención y desaparición forzada de personas no están exentas de consecuencias”.

La periodista Fabiola Tercero estuvo en desaparición forzada por un año y cuatro meses, luego que siete agentes policiales allanaran su casa sin orden judicial el 17 de julio de 2024. Los uniformados confiscaron su computadora, teléfono celular y archivos personales y profesionales.

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“Su última comunicación verificada antes de su desaparición fue una serie de mensajes de emergencia enviados a su red durante el allanamiento, en los que se indicaba que no se le presentó una orden judicial ni justificación legal para el allanamiento ni para su detención”, destacan las organizaciones.

El 11 de noviembre pasado, los medios oficialistas publicaron imágenes de la periodista en su casa con su madre y proporcionaron una entrevista, según las organizaciones “presuntamente realizada bajo coacción”, en la que afirmaron que nunca había desaparecido y que estuvo en su domicilio durante el período en cuestión. Sin embargo, poco más de un mes después de eso no se ha vuelto a saber más de ella.