USCIS podrá detener y deportar a migrantes en Estados Unidos

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ya no será solo una oficina administrativa de beneficios migratorios, sino que también tendrá un rol policial. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó este jueves en el Registro Federal una reforma para dar poder de arresto, detención, deportación y armas a los oficiales de USCIS.

El DHS está enmendando la normativa (8 CFR Parte 287) para codificar las facultades de aplicación de la ley que el Secretario de Seguridad Nacional delegó al Director de USCIS en mayo de este año.

La reforma que entrará en vigor 30 días después de su publicación, otorgar a USCIS facultades para investigar violaciones civiles y penales de las leyes migratorias bajo su jurisdicción. Además, podrá emitir y ejecutar órdenes de arresto y de registro.

Tendrá plenos poderes para arrestar personas por delitos presenciados por un oficial o por delitos graves mientras realiza funciones migratorias; arrestar a personas que faciliten la entrada ilegal de inmigrantes, detener y deportar a extranjeros, así como ordenar expulsiones expeditas.

Los agentes podrán portar armas de fuego y usar fuerza (incluyendo fuerza letal bajo ciertas circunstancias), así como perseguir vehículos para detener a sospechosos que intenten huir.

Riesgo en trámites migratorios 

Hasta ahora, USCIS se encargaba principalmente de procesar beneficios migratorios (visas, ciudadanía, asilo) y de detectar fraudes, pero dependía de ICE para la parte penal. Con esta regla, USCIS podrá actuar directamente como cuerpo de cumplimiento de la ley migratoria, de manera similar a ICE y CBP.

USCIS no será solo la oficina que procesa solicitudes de asilo, residencia o ciudadanía, sino que también podrá arrestar directamente si detecta fraude o alguna violación durante una entrevista o proceso administrativo. Antes, debía referir estos casos a ICE.

Los centros de USCIS donde se toman huellas, entrevistas de asilo o naturalización ya no serán lugares meramente administrativos, sino que podrían convertirse en puntos de arresto inmediato.

Esto ha generado temor y desconfianza entre la comunidad inmigrante en Estados Unidos. Muchas personas indocumentadas que antes acudían a USCIS con la esperanza de regularizar su estatus, por ejemplo, casados con ciudadanos, solicitantes de DACA, TPS, o asilo, podrían temer hacerlo, pues la misma agencia que procesa sus solicitudes ahora podrá detenerlos si encuentran irregularidades.

Esta norma marca un cambio histórico, porque convierte a USCIS en un cuerpo con facultades plenas de policía migratoria, algo que en la práctica podría aumentar las detenciones directamente en oficinas administrativas y añadir un clima de mayor temor entre comunidades migrantes en Estados Unidos.