Mafia líquida

¿No nos damos cuenta que en Nicaraguaya no hay Estado, ni Constitución, ni partidos, ni tribunales independientes,ni Contraloría?

Hemos vividocon un mito construido, varios mitos, mejor dicho. Los nicaragüenses, sí, losnicaragüenses hemos sido educados a base de mitos, mitos que no liberan, sinoque ocultan la realidad de un país que es el paraíso de la mafia líquida, omejor dicho; los corruptos, los lavadores de dinero, los narcos, losempresarios de tradición italiana, los revolucionarios de Mercedes Benzblindados y fiestas rusas con muchos kalashnikos y caviar.

Losnicaragüenses hemos sido educados con mitos nacionales que nos querían hacerver, en términos nicas, como únicos y orgullosos en el mundo; losrevolucionarios por ejemplo, los que vencieron a los marines yanquis, losantiimperialistas, los de la gesta de Rafaela Herrera contra piratas ingleses,los del buen verso que persigue una forma como Rubén Darío, los de la éticaindoblegable como Sandino, los que pueden vencer la eternidad en las gestas deCarlos Fonseca Amador y las mujeres del Cuá, bueno, el colmo, el orgulloinigualable por tener dos lagos y volcanes.

Llegamoshasta tal punto de estar construidos a base de mitos que ya no tenemos ni país,nos lo expropiaron, solo nos querían dejar mitos a los que adoramos pordefender nuestro país. Nosotros no podemos defender al país, ni levantar subandera, si salimos a defenderlo somos terroristas, solo querían que adoráramoslos únicos mitos válidos y mediáticos que defienden al país, como el comandantey la compañera.

Del país que era ya solo nos quedan referentes, solo canciones y poemas, llegamos a tal punto que hasta nos construyeron un mito de nuestra propia desgracia, el de sentirnos representados en aquel spot publicitario del Gobierno que decía: «Nicaragua, te quiero tal como sos». Y entonces nos volvimos a creer que éramos los únicos, los originales, los hijos de Sandino, los nietos de Rubén Darío, los descendientes de Rafaela Herrera y de Andrés Castro.

Estábamos tan alimentados de mitos que hasta nos querían montar el de Daniel Ortega y el de Rosario Murillo, de paso, el de sus hijos, los mitos de: «el comandante te paga la universidad», «Rosario la madre de todos los nicas» y por si fuera poco, el de Pellas, el hombre honrado hecho a sí mismo a base de mucho sudor en la frente.

Pero como elsilencio absoluto no existe, siempre tuvimos a grandes destructores de mitos,como Leonel Rugama por ejemplo, que le daba la vuelta en sus versos a todo elsistema de privilegios, de clase social, de iluminados y de mitos, invertía conlápiz, papel y sus gruesos anteojos, toda la estructura histórica, militar,oligárquica y económica que siempre nos ha dominado.

¿Cómo lo hizo?, pues  a mi juicio lo hizo en su poema: «Como los santos», que en definitiva fueron los que salieron este 18 de abril a romper esa gran mentira con la que hemos venido siendo educados a base de mitos, la del comandante al que se lo debemos todo, la madre de todos nosotros y el hombre del buen dinero que tanto bien le hace al país, y sí, tenemos que querer al país tal como era, «Nicaragua te quiero tal como sos», eso nos hacían escuchar todos los días, a toda hora, en todo lugar, a todas las edades, como para que nos resignáramos a tener el país que teníamos, a que nos volviéramos a encauzar en la disciplina.

Mito, doctrina y disciplina, todo junto en Nicaragua, o como diría Horkheimer: «El mito quería contar, nombrar, manifestar el origen: y por lo tanto también exponer, fijar, explicar. Esta tendencia se vio reforzada por el extendimiento y la recopilación de los mitos, que se convirtieron en seguida, de narraciones de cosas acontecidas, en doctrina».

Pero cuandose caen los mitos con que nos han educado, es como que volviéramos a nacer ynos preguntamos por cosas que antes no nos preguntábamos, «jamásdetectaron el incendio de su sangre. / El grado de sus llamas / se hacía cadavez más insoportable. / Hasta que abrazó con el ruido de sus pasos / la sombrade la montaña. / Aquella tierra virgen lo amamantó con su misterio / cada brisalavaba su ideal». Antes no nos preguntábamos porque estábamos bajo ladictadura del mito y la disciplina.

¿Recuerdan aquellos paramilitares en Nindirídiciendo que ellos son: Dis-ci-pli-na-dos? Pues ese es el ideal con que queríansometernos, que con la disciplina fuésemos obreros mal pagados de zona franca odel campo cuando ellos querían inversión, y que nos pusiéramos pasamontañas ehiciéramos de paramilitares cuando algo les amenazara. Pero menos mal que hubo una brisa el18 de abril que nos lavó, una tierra que nos amamantó y un fuego que se hizoinsoportable. Y ahora somos capaces de preguntarnos cosas como:

¿Qué hacíaRoberto Calvi, el líder de la secta masónica y fascista Propaganda Due ypresidente del Banco Ambrosiano que desfalcó al Vaticano con un pasaportediplomático nicaragüense al momento de aparecer colgado y asesinado debajo delpuente de los frailes negros de Londres en 1982?

¿Con quéobjeto Somoza le extendió ese pasaporte diplomático? ¿Con qué objeto Calvicolaboró con los guerrilleros sandinistas?

¿Por qué elBanco Ambrosiano de Nicaragua no fue nacionalizado cuando triunfó la Revolucióny todos los demás sí lo fueron?

¿Con quéobjeto un jefe de la inteligencia militar y general activo como ÁlvaroBaltodano en 1992 y ahora asesor presidencial para inversiones, tiene unacuenta de la sociedad Jadehouse Consultants Ltd, junto a un ex embajador enCosta Rica en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes después de los años 90 conmiles y miles de dólares en ella?

¿Con quéobjeto un sobrino de Gadafi y asesor presidencial de Ortega y ahora embajadorde Nicaragua en Egipto, ex diputado suplente de Jacinto Suárez en el Parlacen,Mohammed El-Ashtar, aparece en los papeles de Panamá con cuentas a su nombre yes mencionado en Wikileaks como agente de la inteligencia de Gadafi, durantelos años de oposición del FSLN y que es señalado de financiar con dinero libiolas campañas del entonces candidato presidencial Ortega?

¿Es causa demuerte saber o exponer todos esos nexos de mafia líquida como le sucedió aCarlos Guadamuz cuando dijo que la próxima acción de sus enemigos DionisioMarenco y Daniel Ortega era matarlo, y así lo hizo un ex Seguridad del Estado?

¿Es causa demuerte señalar lo que muchos uruguayos han señalado sobre el embajador deNicaragua en Canadá, Maurizio Gelli, acusado en su día por lavar dinero de supadre, Lucio Gelli, el líder de la secta Propaganda Due y rechazado por SanMarino a aspirar al cargo propuesto de embajador por Nicaragua?

¿No hayembajadores de carrera en el país y sólo han quedado operadores políticos delpresidente en el exterior?

¿Qué pasacon Albanisa, serán ciertas todos los señalamientos de Rodrigo Obregón respectode los millones que en el entramado público-privado existe?

¿Cuántosimplicados, qué responsabilidad penal existe por aquellas 3.000 AKs y millonesde municiones que envió Nicaragua a Panamá a través de empresarios israelíesque terminaron en el paramilitarismo colombiano?

¿La muertedel inspector de la policía Christian Munguía, un robo de un reloj de mano?

¿Quéinversiones y dónde las tiene el Ejército de Nicaragua, en Nueva York, en casasde playa, en hoteles, dónde, no somos los nicaragüenses los primeros conderecho a saber en qué invierte el dinero un Ejército que no desarma a los paramilitaresy que recibe del Presupuesto General sus ingresos? ¿O se ha convertido en unórgano independiente de rendir cuentas a nadie?

¿Y por suparte los partidos, no dice el artículo 63 de la Ley Electoral que es deber delos partidos ser transparentes y probos en la administración de su patrimonioeconómico, mandando a publicar anualmente sus estados financieros y enviandocopia del mismo al Consejo Supremo Electoral? ¿Sabemos cómo se financian,tenemos esos informes?

¿Por quéhemos pagado más de 500 millones de dólares por el caso de los CENIS y no haynadie en la cárcel?

¿Por qué sehan pagado más de mil millones de dólares en indemnizaciones de expropiacionesde los años 80 con intereses progresivos en la Bolsa de Valores de Nicaragua, ycon las nuevas tomas de tierras, pagaremos los nicaragüenses nuevasindemnizaciones millonarias en el futuro sin saber a quienes, por qué, nicuánto se les ha dado en bonos?

Ante todoeso me pregunto ¿nos atreveremos a saber todo eso y más? ¿Seguiremos viviendocon los mitos, con la mafia?

¿Haremos dela insurrección de abril, de las madres, de la Upoli, de la UNAN, nuevos mitospara calmar nuestra consciencia y llenar nuestros muros de fotos mientras ellosseguirán infiltrando la mafia dentro del gobierno, los partidos, lasinstituciones, los bancos, en nosotros?

¿Por qué noson ellos los que tienen miedo con la nueva ley de terrorismo?

¿No nosdamos cuenta que en Nicaragua ya no hay Estado, ni Constitución, ni partidos,ni tribunales independientes, ni Contraloría?

¿No será queen Nicaragua seamos ya mafia líquida, solo y pura mafia líquida?

Si Nicaragua pierde esta lucha iniciada en abril, habrá ganado la mafia y el miedo, sí, los dos a la misma vez, y muy lejos de Italia.

Nota: El presente artículo es responsabilidad exclusiva de su autor. La sección Voces es una contribución al debate público sobre temas  que nos afectan como sociedad. Lo planteado en el contenido no representa la visión de Despacho 505 o la de su línea editorial. La publicación  no significa que este medio valide los argumentos o considere las opiniones como cierta.