Nicaragua, el exilio y #SOSNicaragua
La Nicaragua dividida que conocemos está llegando a su fin y la promesa de una Nicaragua para todos se vuelve cada vez más real.
Tras dos años de intensa lucha contra el gobierno deDaniel Ortega, no queda mucho de la Nicaragua que recordamos, los que ahoravivimos en el exilio. Las historias que nos cuentan nuestros familiares y lagente que viene de Nicaragua, solamente confirman lo que leemos en los diariosacerca del grado de ineptitud con el que la pareja presidencial gobierna elpaís.
El régimen de Daniel Ortega ha logrado mediante laviolencia y el uso de sicarios, mantener al pueblo bajo la bota del miedo. Estoclaramente no es una estrategia sostenible para el desarrollo de una nación.Viendo las acciones del régimen y sus simpatizantes, podemos darnos cuentafácilmente que las intenciones detrás de estas acciones, no van de la mano conel bienestar del pueblo nicaragüense.
Como pueblo podemos aceptar nuestra suerte ydoblegarnos ante las ametralladoras de aquellos que pretenden tomar lo que lesplazca por la fuerza, sin tomar en cuenta a los demás, o podemos tomar ladecisión inquebrantable de no descansar hasta que todos y cada uno de los nicaragüensestengan la capacidad de decidir sobre el futuro de su país y de sus vidas.
#SOSNicaragua nació hace dos años con el fin degarantizar que el pueblo de Nicaragua retome su libertad, esa libertad queañora desde la pasada revolución del 1979 y que nunca llegó a ser realidad.
Cuando se comenzaron a formar los grupos de apoyo de#SOSNicaragua, estos tenían principalmente la función de comunicar a nivelinternacional los crímenes cometidos por el régimen de Ortega contra el pueblode Nicaragua. En ese momento el gobierno controlaba en su totalidad nuestrasconexiones como pueblo a nivel internacional por medio de embajadas y aliadoseconómicos. Esta situación ha cambiado drásticamente.
Hoy en día existen más de 30 grupos #SOSNicaragua alrededordel mundo, siendo probablemente los más grandes SOSNicaragua-Global ySOSNicaragua-Europa. Estos grupos trabajan con una agenda coordinada paralimitar la influencia internacional del régimen, comunicar al más alto nivelinternacional los crímenes cometidos por el Gobierno, promover sancioneseconómicas individuales y garantizar la seguridad de los nicaragüenses que seencuentran dentro y fuera del país, entre otras actividades.
Actualmente los grupos de solidaridad #SOSNicaraguatienen mucha mas influencia política a nivel internacional que las embajadas deNicaragua. Prueba de esto ha sido la creciente aplicación de las sancioneseconómicas a organizaciones y personas claves para el régimen, así como el cesede la ayuda bilateral por parte de la gran mayoría de los gobiernos donantesque hasta el momento formaban parte de la cartera de contribuyentesinternacionales. Todo esto se ha logradogracias al trabajo ininterrumpido de miles de nicaragüenses coordinadosalrededor del mundo.
Durante este tiempo los grupos #SOSNicaragua tambiénhan estado trabajando arduamente en establecer las conexiones necesarias paraque Nicaragua pueda contar con la ayuda técnica, económica y académica, una vezque se cuente nuevamente con un gobierno democrático. Aunque el cambio socialde Nicaragua deberá venir desde adentro del país, los nicaragüenses que estamosafuera trabajamos continuamente para que estos nuevos lideres socialesdispongan del apoyo y el entrenamiento necesario para lograrlo. Cada día quepasa el régimen se debilita y el pueblo se fortalece.
El paso a una democracia en Nicaragua es inevitable y los días en que el control sea ejercido mediante del miedo y la violencia están contados. El cambio social inherente en las nuevas generaciones siempre termina venciendo las ideas gastadas de los gobernantes obsoletos. La Nicaragua dividida que conocemos está llegando a su fin y la promesa de una Nicaragua para todos se vuelve cada vez más real.
*El autor es Director Ejecutivo de The Hague Peace Projects en La Haya, Holanda y miembro de SOSNicaragua – Europa.
