Pobladores se organizan para atacar la delincuencia ante pasividad policial

Los constantes robos y la sensación de inseguridad al momento de transitar por las calles e incluso permanecer en sus casas, motivó a los habitantes de varios municipios de Nicaragua a organizarse para hacer frente a la delincuencia.  

“El pueblo ya no aguanta la delincuencia. Hay robos y asaltos a cualquier hora y no hay repuestas por parte de la Policía”, dice un poblador de Bonanza en el Triángulo Minero del Caribe Norte. 

En este municipio se han organizado para montar vigilancia ciudadana y detener a los delincuentes para entregarlos a la Policía. 

Los ciudadanos realizan tareas que deberían ser asumidas y costeadas por las instituciones del Estado, pero el hastío es tal que han tenido que hacerlo por su cuenta a bordo de motociclistas y portando machetes y bates. 

El trabajo que realizan lo han publicado en redes sociales donde se puede ver cómo capturan y golpean a presuntos delincuentes.  

MÁS NOTICIAS | Cinco países mantienen alertas de viaje a Nicaragua por inseguridad, inestabilidad política y represión

El martes 16 de julio en el municipio de Ciudad Sandino, Managua, un poblador de identidad desconocida asesinó a un joven de 27 años conocido por dedicarse a los robos con violencia. 

El mismo  día, un grupo de pobladores de  la comunidad Los Nogales en Santa María de Pantasma, Jinotega, mató a otro asaltante después de robarle a un motociclista.  

Liberación masiva de reos comunes aumenta percepción de inseguridad 

En los municipios y comunidades del país la tranquilidad se ha ido esfumando. Según una fuente policial, la delincuencia ha cobrado fuerza a raíz de las liberaciones masivas de presos comunes, algunos de los cuales han perdido completamente el miedo a las autoridades. 

"Más tarda uno buscándolos para capturarlos y judicializarlos que en volver a salir de la cárcel. Pero, aunque muchos no estamos de acuerdo, es una orientación política y no es culpa nuestra”, dice la fuente policial a DESPACHO 505.  

En redes sociales los pobladores también se quejan por la proliferación de expendios de drogas y la falta de alumbrado público o las fallas del servicio, lo que contribuye a la incidencia de robos y asaltos.