Revertir la “deriva tectónica” de la oposición
En este escenario preelectoral y posterior a la oleada de protestas, será necesario fortalecer los esfuerzos de unidad entre los grupos ya creados.
Las réplicas continuaron en 2019. El terremotosociopolítico iniciado en abril de 2018 continuó liberando este año energía ydescontento en las calles, auditorios y palestras de Nicaragua. Las 411protestas registradas en 29 municipios durante estos doce meses patentizan quelas demandas de abril no están resueltas y la crisis se prolonga en baja intensidad.Sin embargo, estos números y “sismos” reflejan, nuevamente, un llamativo elemento:el definitivo crecimiento institucional de la oposición ante un “empate defuerzas” y ante cercanos escenarios electorales.
Como se ha dicho anteriormente, aunque la ola de protestas terminó en octubre de 2018 bajo altos niveles de represión, el fenómeno permitió el surgimiento de una nueva e incrementada oposición al presidente Daniel Ortega. Desde entonces hasta diciembre 2019, esta nueva oposición está evolucionando continuamente en medio del escenario político aún inestable. Las organizaciones que la conforman están creciendo, a pesar de numerosas amenazas autoritarias, y están trabajando por el logro de sus reclamos sobre democracia y justicia.

Sin embargo, a pesar de la consistente actividad deestas organizaciones manifestada en las continuas protestas, el cabildeo, y lasreuniones o asambleas, ninguna tiene actualmente un canal abierto decomunicación con el Gobierno, lo que niega cualquier posibilidad de diálogopara resolver la crisis en curso. Es prácticamente un empate de fuerzas con elrégimen autoritario.
El análisis sugiere que Nicaragua no tendrá otra oleadade protestas como la registrada en 2018. La incrementada actividad de noviembrebajo la influencia de los eventos intensos en Masaya y Catedral de Managua, esun ejemplo de esta tendencia hacia la desmovilización como resultado de larepresión incrementada. El camino que resta: la institucionalización y lanegociación.
Siguiendo la figura de abajo, podemos subrayar algunas características relacionadas con el comportamiento de esta nueva oposición, que se alza en el escenario político como una nueva y poderosa “placa tectónica” que sigue haciendo temblar al país, veinte meses después de abril. Algunos de estos grupos ya han sido descritos en otros artículos.

Aquí, se añaden dos elementos no mencionados anteriormentey a los que hay que prestar atención. Primero, el fondo gris. Ahí yace unextenso “grupo inexplorado” entre la oposición. Son civiles sin afiliación, dediferentes sectores sociales, especialidades, visiones políticas y religiosas,pero que se oponen al gobierno de Ortega. Estos crecieron considerablemente enmedio de la ola de protestas y actualmente apoya a grupos institucionalizados,ONGs, algunos partidos políticos o incluso grupos anti-institucionales.
Pero, debido a las barreras que construyen grupos consolidadoso debido a sus preferencias personales, todavía no están afiliados. Representanun enorme potencial de crecimiento entre las facciones organizadas considerandoel futuro escenario electoral y sociopolítico.
Segundo, existe un nivel de interacción entre todos losgrupos opositores. Por ejemplo, los grupos institucionalizados estánestableciendo comunicaciones con algunos partidos políticos. Esto sucede con elfin de preparar condiciones para las próximas elecciones en 2021 y para formarcoaliciones, mientras proponen reformas electorales.
¿A LA DERIVA?
La crisis económica derivada de la inestabilidadpolítica, el estado policial, la fatiga entre los miembros de la oposición y laproximidad de las elecciones han impactado (e impactarán) el crecimiento deesta “placa tectónica”, vía obstáculo o catálisis. Como sugieren los estudiosos de movimientossociales, la clave aquí será cómo estos grupos opositores interpretan esasamenazas, cómo proponen soluciones y cómo motivan a otros, como los queactualmente no están afiliados, para la acción.
Para evitar la deriva, es posible identificar algunasestrategias que el análisis sugiere. Primero, el crecimiento de los grupos deoposición a través del acercamiento a otras organizaciones, debe complementarsecon estrategias de acercamiento hacia los ciudadanos no afiliados. Esteesfuerzo incluye el trabajo territorial, reuniones con líderes comunitarios,capacitación y reclutamiento de actores clave, campañas publicitarias eincorporación de las bases en la toma de decisiones.
También es esencial, en este sentido, mantener unapresencia en la calle en forma de protestas. Pero esta actividad no debe serabsolutizada como la única expresión de disenso entre la oposición.
En este escenario preelectoral y posterior a la oleadade protestas, será necesario fortalecer los esfuerzos de unidad entre losgrupos ya creados. Este intento implica discusiones abiertas para agendasespecíficas sin socavar los esfuerzos conjuntos hacia la democratización y lajusticia. Es decir, hay oportunidades para construir la unidad en ladiversidad, lo que daría una enorme fuerza entre las organizaciones de laoposición en las futuras elecciones.
Se debe atender con cautela y creatividad el aumentode la crítica pública y la demanda de rendición de cuentas. En ausencia deresultados en los lentos procesos de negociación, que no necesariamentedependen de la oposición, sino de la voluntad del presidente Ortega, losopositores no afiliados, los partidos políticos, y especialmente los anti-institucionales,aumentarán sus críticas a los grupos institucionalizados. En una culturapolítica como la nicaragüense, esto puede crecer a medio plazo, destruyendo lasposibilidades de unidad y preparación electoral.
Como ya sugieren algunas organizacionesinstitucionalizadas, el logro de las demandas de abril debe pasar por elvehículo electoral. En este sentido, es crucial establecer conexiones ycontactos con fuerzas políticas que han sido menos controvertidas que otrastradicionales y antiguas.
Analistas de Nicaragua sugieren que la actual crisissociopolítica ofrece enormes oportunidades para que el cambio institucionalconsolide la democracia. Es decir, es un momento privilegiado para que lasfuerzas de oposición, esta poderosa placa tectónica revitalizada y aún viva endiciembre de 2019, no solo crezca en número, sino que proponga y apliquegradualmente reformas electorales, judiciales y constitucionales sosteniblesque traigan la democracia y la justicia al país, revirtiendo el autoritarismo.
