Torturas, secuestros, amenazas y abuso sexual: la normalidad en Nicaragua

CPDH denuncia un “estado permanente de violación a los derechos humanos” y estima que la cantidad de asesinatos cometidos por el régimen Ortega-Murillo en el contexto de la crisis ronda los 350.

El índice de denuncias por tortura, arrestos, amenazas y abuso sexual es “igual o peor” a los registrados en 2018, sostiene la Comisión Permanente de Derechos Humanos en Nicaragua (CPDH) que en su más reciente informe denuncia que la normalidad en Nicaragua es un “estado permanente de violación a los derechos humanos” y estima que la cantidad de asesinatos cometidos por el régimen Ortega-Murillo en el contexto de la crisis ronda los 350.

“Esperamos que la situación cambie, sin embargo, el problema está que la situación en Nicaragua no progresa, está igual o peor que el año pasado. Vivimos en un estado permanente de violación de derechos humanos”, aseguró Marcos Carmona, director ejecutivo de la CPDH.

ASESINATOS JUSTIFICADOS

Carmona explicó que además de las 328 muertes documentadas a partir de 2018, la CPDH lleva registro de 18 casos ocurridos en “circunstancias dudosas”. Es decir, personas que fueron asesinadas por estar vinculadas a la lucha cívica, pero que fueron “justificadas”.

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“El problema es que en esos 18 casos no tenemos la certezaque hayan sido asesinadas por paramilitares, pero que sí han muerto encircunstancias dudosas y son personas que han estado en la lucha cívica dealguna u otra manera. La gran limitante que tenemos es que no tenemos lacapacidad de ir zonas rurales (donde han ocurrido algunos) para realizar lasdebidas investigaciones”, expuso.

Entre las muertes no registradas en el contexto de la crisisen Nicaragua se incluye el caso de José Isaías Ugarte, conocido como Chabelo,ocurrida en la ciudad de Masaya a manos de la Policía Orteguista, y que  son muertes que fueron “justificadas”aduciendo que eran “delincuentes”.

En el caso de Chabelo, sus familiares han rechazado laversión policial y reclaman justicia.

“Indudablemente los que fueron asesinados en Masaya seagregan a los 18 de 2019, ya son más de 350 personas que han perdido la vida araíz de la represión que se vive en Nicaragua”, dijo.

TRES MIL DENUNCIAS

En lo que va de 2019, la CPDH ha recibido más de 2,500 denuncias de violaciones a derechos humanos ocurridas en Nicaragua. Mientras en Costa Rica registra 300 denuncias y 200 en Miami, en estos casos de nicaragüenses forzados al exilio a causa de la represión desatada por el régimen Ortega-Murillo.

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Carmona destaca que han documentado 80 denuncias relacionadasa torturadas de paramilitares, más de 330 referidas a arrestos de excarceladosy familiares de estos. Añade 10 casos de denuncias por violación y abuso sexualen el marco de la represión en 2019.

“Lamentablemente en Nicaragua se carece deinstitucionalidad. No hay confianza en la Policía Nacional, los casos hanquedado en la impunidad, no se ha hecho nada. Existe un vació grandeinstitucional ya que el organismo debería salvaguardar la vida de los nicaragüensesobedece al ejecutivo. No hay independencia de poderes”, explicó Carmona.