Condena contra obispo Rolando Álvarez es «atroz, bárbara y arbitraria»

Los organismos de derechos humanos repudian la condena de 26 años de prisión contra monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, quien fue declarado culpable de cuatro delitos, entre ellos traición a la patria. La justicia orteguista lo despojó de la nacionalidad nicaragüense.

Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), declaró que la sentencia es una muestra de la inseguridad jurídica en que se encuentra la población nicaragüense.

“Aquí estamos en una exposición gravísima todos los nicaragüenses porque ahora ya no van a necesitar que venga un fiscal y te invente un falso y te pretenda acusar, aquí de la noche a la mañana pueden venir dictando una sentencia diciendo que te están condenando, esa es la inseguridad jurídica elevada a su máxima expresión a que hemos llegado en este país”, denunció Núñez.

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La defensora de derechos humanos se mostró sorprendida por la lectura de la sentencia condenatoria que hizo el magistrado Octavio Rothschuh, presidente de la Sala Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, ya que él no fue quien lo juzgó, tampoco se conoció que se haya realizado un juicio.

“A nadie se le puede imponer una pena sin que haya un previo proceso”, manifestó la defensora de derechos humanos, quien consideró la sentencia como una “barbaridad”.

El juicio contra el obispo de la Diócesis de Matagalpa estaba programado para el próximo 15 de febrero y era acusado de los delitos de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional” y “propagación de noticias falsas”.  Pero el magistrado Rothschuh agregó dos delitos más: “obstrucción de funciones agravadas, desobediencia y desacato a la autoridad. Todo ello cometido en concurso real y en perjuicio de la sociedad nicaragüense y del Estado de la República de Nicaragua”.

“La agregan por sí y ante sí, sin realizar audiencias de ningún tipo ninguna tramitación le están aumentando dos delitos y por todos los delitos le imponen la pena máxima”, declaró Núñez.

LE QUITARON LA NACIONALIDAD SIN ESTAR VIGENTE REFORMA A LA CONSTITUCIÓN

Álvarez, como fue declarado traidor a la patria, fue despojado de su nacionalidad en base a la Ley especial que regula la pérdida de la nacionalidad nicaragüense, la cual fue aprobada el pasado jueves.   

Esta ley se basa en una reforma exprés que hicieron los diputados orteguista al artículo 21 de la Constitución Política, que señala que “los traidores a la patria pierden la calidad de nacional nicaragüense”. El problema es que para que entre en vigencia esta reforma debe de ser aprobada en dos legislaturas, es decir que tienen que esperar hasta el próximo año.

Núñez indica que esta reforma al artículo 21 no está firme y además es “aberrante e inconstitucional”.

Por su parte, el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, denunció que la condena contra Álvarez es “arbitraria e inconstitucional” ya que se realizó por medio de un proceso judicial “oculto, desconocido y nulo”.

“La atrocidad jurídica pretenden disfrazarla de legalidad a través del Tribunal de Apelaciones de Managua que sirvió una vez más de instrumento del régimen Ortega Murillo”, señaló el organismo que recibió denuncia de un ciudadano quien fue convocada para que compareciera para el juicio del religioso el día 15 de febrero.

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La organización añade que esta condena es parte de la persecución del régimen contra la iglesia Católica y exigieron el respeto a los derechos humanos del religioso y su liberación.

CONDENADO DESPUÉS QUE SE NEGÓ A SUBIR AL AVIÓN

Por su parte el Centro de Asistencia Legal Interamericano en Derechos Humanos, (Calidh), considera que dicha sentencia es «arbitraria y contraria a sus derechos humanos que están protegidos por tratados internacionales».

“Nada de lo expuesto en esa sentencia tiene validez frente a los tratados de derechos humanos”, enfatiza el organismo quien mostró su preocupación por la condición de apátrida en que se encuentra el religioso nicaragüense.

“Y la mayor vulnerabilidad en la que queda expuesto frente a cualquier acto de tortura, trato cruel, inhumano o degradante que los agentes del Estado quisieran infligir en su contra sobre la base de que ‘ya no es nicaragüense’”, indica Calidh en un comunicado.

La condena de monseñor Álvarez se conoce horas después de que el religioso se negó a subir a un avión junto a 222 presos políticos que fueron excarcelados y desterrados de Nicaragua. Luego el dictador Daniel Ortega anunció que el religioso fue remitido a las celdas del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo.  Ortega llamó a monseñor «energúmeno y desquiciado».

Calidh le recordó a Ortega que, aunque le aunque le haya quitado la nacionalidad a monseñor debe proteger sus derechos humanos y civiles.