Ortega y Murillo usan el nombre de Dios en vano, dicen teólogas
Durante 12 años el régimen ha incorporado en su discurso figuras, pasajes y parábolas religiosas, no para ganar adeptos si no para mostrarse como grandes conversos, opinan expertas.
Todos los gobiernos han recurridos a las creenciasreligiosas para ganar simpatizantes, coinciden sociólogas, analistas políticos,teólogas y sacerdotes, sin embargo resaltan que el régimen de Daniel Ortega yRosario Murillo, más allá de repartir los recursos del Estado para “comprarconciencias”, se ha caracterizado por la utilización discursiva de lascreencias y símbolos religiosos hasta mostrarse como unos “grandes conversos”.
“Anda hablando que Dios para aquí, que Dios para allá, queel amor, la esperanza que todas esas invocaciones no son producto de un fervorespiritual intenso, profundo sino que son utilizadas para determinado objetivosmás bien de propósito político. Es recurrir a las autoridades religiosas paraprovecho propio. Hablando en términos cristianos, esa manipulación de la fe esun pecado muy grave. El segundo mandamiento no invocaras el nombre de Dios envano. Más claro no canta un gallo”, refiere la teóloga Michel Najlis.
Durante 12 años el régimen de Daniel Ortega y RosarioMurillo ha incorporado en su discurso figuras, pasajes y parábolas religiosas,por lo que cuatro décadas después, en la celebración del 19 de julio de 2019,el exguerrillero aparece como un predicador que aboga por la hermandad entrecatólicos y evangélicos en medio de un contexto en el que ha declarado laguerra contra el clero al que ha llamado “golpista y terrorista”.
Dios, Cristo y la Virgen María son recurrentes en losmonólogos de Murillo y Ortega, este último en la celebración, como si fuera unpredicador, anima a sus seguidores tras cada invocación. “El pueblo quiere pazy estabilidad”, dice mientras la multitud conformada, en su mayoría, portrabajadores del Estado algunos utilizados como grupos de choque, lo ovaciona.
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Una calculada estrategia que también incluye aportes delEstado por casi veinte millones de dólares a parroquias, templos,organizaciones y una universidad privada fundada por un jerarca católico entre2007 y 2018, legalizaciones de terrenos y la aprobación de nuevas fundacionesevangélicas forman parte de la fórmula que ha ayudado al gobierno de DanielOrtega a crear respaldos en influyentes líderes religiosos que en el acto del19 de julio lo acompañan.
“Esa es una estrategia manipuladora desde la campañaanterior de este gobierno ellos mantienen un discurso sabiendo que el pueblo esmayoritariamente religioso cristiano, ellos manejan un discurso queriendomanipular a la gente un discurso religioso y todo, pero el mismo evangeliodice: por sus frutos lo conocerás. Aparenta ser cristiano violando derechoshumanos. Quiere manipular el sentimiento religioso de la gente, pero la genteestá clara”, explica monseñor Carlos Avilés, vicario general de laArquidiócesis de Managua.
CRISTIANO, SOCIALISTA Y SOLIDARIA
En el contexto de la crisis, la teóloga María López Vigil, analiza que la lucha social se ha llevado a un plano espiritual en el que sobresale una puja entre el bien contra el mal que Ortega utiliza a su favor frente a “sus seguidores que lo quieren ver hablando de Cristo, por eso él solo se arrodilla ante Dios; gritaba el otro día en la plaza. Él lo hace por Dios y por Cristo, entonces eso suena como que es más bueno y la Rosario igual, es decir, ambos están usando en vano el nombre de Dios, a mí no me parece justo”, dice.

El lema de campaña “cristiana, socialista y solidaria”, esotra de las manipulaciones del régimen de Daniel Ortega, según las teólogas,que refutan cada concepto de la frase que en Nicaragua se puede observar en uncentenar de rótulos publicitarios a nivel nacional, y que a diario esmencionada por Rosario Murillo.
“No, no es cristiano porque el cristianismo se basa en que anadie le sobre, para que a nadie le falte, y en este país le falta a mucha gente, y a ellos les sobra. En esta paíshay unos niveles de corrupción y de enriquecimiento ilícito del grupo de poderen torno a Ortega, que es lo que explica por qué no se le rebelan, porque van aperder, porque recibieron, porque no eran nadie y ahora tienen mansiones,hoteles, negocios, empresas, es decir eso no es cristiano porque la base es unadesigualdad tremenda. El cristianismo no es ni rezar, ni invocar a Dios, ninada, el cristianismo fue lo que muchos sacerdotes en el peor momento de lamatanza hicieron, dar de comer, esconder, curar a los heridos, atender a losque huían, refugiar, visitar a los presos, eso es el cristianismo”, dice Vigil.
En el segundo país más pobre de América Latina, y cuyaeconomía va en declive ante la crisis sociopolítica, en el que además,diferentes instituciones del Estado y funcionarios, han sido señalado de negarlos derechos básicos como salud y educación a ciudadanos que participaron enlas protestas, las teólogas insisten en que socialista y solidario es lo menosque tiene.
“Este modelo no es ni cristiano, ni socialista, porque elsocialismo es dar, según las necesidades, dar también es igualar, y solidariopues no parece ser si ya empezaste a matar”, dice Vigil mientras Najlis diceque “la voluntad de Dios es atender esas necesidades no utilizar ese dinero confines personales y políticos… no responde a la idea de socialismo que es lacreación de estructuras sociales que haga que la gente tenga trabajo, losingresos necesarios, pero no que le ande regalando para que tengan que estaragradecidos eso es populismo”.
El régimen de Daniel Ortega ha promovido diversos programassociales como Plan Techo, Usura Cero, Hambre Cero para los grupos másdesprotegidos, que a criterio de Vigil, no responden a una política de Estadode lucha contra la pobreza sino a un “sentido mesiánico” en que los derechos dela población se quedan a nivel de favores.
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“Daniel Ortega tiene un sentido mesiánico, por lo tantodivino del poder y él supone que si ha dado varias láminas de zinc, que si élha dado vacunas, que si él ha dado chanchos o que si él ha dado terrenos, se lotienen que agradecer. Él no funciona como derechos, él está haciendo favores ala gente y la gente no agradece, por lo tanto lo va a pagar y por eso decir – “sidespués de todo lo que yo he hecho” – y lo que ha hecho es lo que lecorresponde a cualquier gobernante, no tiene la idea de que él respetaderechos, si no su idea es que hace favores y eso conecta mucho con lamentalidad de una persona pobre que siempre está agradeciéndole al patrón de lafinca, que le dé de comer, que le bautice un niño o sea es la idea que muchagente pobre tiene, y él está en este momento reaccionando. ¡No agradecen… ahorala van a pagar!”, explica.
SEPARACIÓN IGLESIA – ESTADO
La teóloga María López Vigil, dice “no conocer a nadie” enNicaragua que haya gobernado manteniendo un discurso laico, y rememora que enlos ochentas, Daniel Ortega utilizó el lenguaje y la simbología de la teologíade la liberación, que le permitió el apoyo de obispos, sacerdotes, religiososque llegaron al país inspirados por Jesús de Nazaret.
“No conozco a nadie que haya gobernado Nicaragua, nisiquiera a funcionarios altos que mantengan un discurso laico… Nicaragua pareceun estado no solo religioso, sino, hiperreligioso. Daniel Ortega y RosarioMurillo, más Rosario Murillo, han llevado eso a lo más superlativo que nospodemos imaginar. Rosario Murillo parece la predicadora de una iglesia”, diceVigil, en alusión a los tradicionales monólogos en los medios oficialistas.
En la historia de Nicaragua se reconoce la época de JoséSanto Zelaya, como un periodo de intento de separar el Estado de lo confesional,pero la herencia de La Colonia pudo más por lo que “cada gobernante que hallegado por convicción o por interés han recurrido a las creencias religiosas,no a todas, es decir, han recurrido a las creencias religiosas y se han apoyadosobre todo en el poder de la Iglesia Católica y eso tiene que ver con la largatradición de la Iglesia Católica que está muy enraizada en la culturanicaragüense, en eso hizo un cambio la estrategia de Daniel Ortega”, dice lasocióloga María Teresa Blandón, quien crítica la ausencia de laicidad en losdiferentes gobiernos.
