Félix Maradiaga a más de un año de encierro: denuncia aislamiento total y se evidencia excesivo deterioro físico 

Félix Maradiaga a más de un año de encierro: denuncia aislamiento total y se evidencia excesivo deterioro físico 

Las primeras imágenes de Félix Maradiaga difundidas por la dictadura de Daniel Ortega al cumplir 389 días detenido en las celdas de El Chipote, en Managua, reflejan el aislamiento en que se encuentra y el deterioro físico al que es sometido. Por eso, su familia exige que se le permita una valoración médica independiente y la visita de organismos internacionales de derechos humanos.  

Félix Maradiaga fue llevado este sábado a los Juzgados de Managua a una audiencia del Tribunal de Apelaciones de Managua un día después de que su esposa y organismos humanitarios lanzaron un SOS por su estado de salud, al conocer su disposición de hacer huelga de hambre en reclamo por el trato recibido en prisión.

En los juzgados lo esperaba la prensa oficialista, que horas más tarde difundió las imágenes.

Se observó a un Maradiaga delgado, pálido y de cara afilada, más parecido al retrato hablado exhibido en la víspera por su esposa, Berta Valle, que al hombre mestizo y corpulento que se hizo famoso por denunciar los supuestos abusos del presidente Daniel Ortega ante el Consejo de Seguridad de la ONU en 2018, y que fue arrestado en 2021 tras anunciar su interés de competir con el dirigente sandinista por la Presidencia. 

El Canal 4 de televisión mostró un vídeo en el que una persona, aparentemente periodista, increpa a Maradiaga y lo acusa de mentir sobre su salud. 

“No sé a qué se refiere, nosotros vivimos en un aislamiento total, el penal en el que estamos no permite ningún tipo de noticias del exterior”, respondió el opositor, quien, tras la insistencia, señaló: “Yo siempre he hablado con la verdad, este ha sido un juicio político”. Al decir eso, el disidente fue interrumpido, ante lo cual, dijo: “No voy a responder a sus preguntas porque no entiendo a qué se refiere”. 

MÁS NOTICIAS: Policía Orteguista se toma la opositora alcaldía de Santa María de Pantasma, en Jinotega

https://www.facebook.com/despacho505/videos/1174764569751041

TRIBUNAL RATIFICA SENTENCIA  

En la audiencia, los magistrados del Tribunal de Apelaciones de Managua resolvieron no dar lugar a los recursos de apelación de sentencia contra Félix Maradiaga y otros seis presos políticos que no fueron llevados a los juzgados.  

En el caso de Maradiaga, politólogo miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), el Tribunal reafirmó la sentencia de 13 años de cárcel más inhabilitación para ejercer cargos públicos.  

El preso político había sido condenado en febrero por el supuesto delito de “menoscabo a la integridad nacional” o “traición a la patria”.  

FAMILIARES PIDEN ACCESO A ORGANISMOS DE DD.HH. 

Para Berta Valle, esposa del preso político Félix Maradiaga, el video difundido por la propaganda orteguista confirma el deterioro físico y la incomunicación extrema con el mundo en el cual tienen a los presos políticos.  

“Mi pobre marido ni se imagina lo que está pasando aquí afuera, por eso sigo exigiendo que me dejen hablar con él y que lo vea un médico independiente”, demandó. 

MÁS NOTICIAS: Declaran culpable de violencia física a sacerdote de Nandaime en un segundo juicio sin que la víctima lo reconozca como agresor

https://twitter.com/bertavalle/status/1543454903548481536?s=20&t=ufgi3L144aazGniFOL8Z4w

Por su parte, Victoria Cárdenas, esposa del preso político Juan Sebastián Chamorro, exigió que “abran las cárceles de El Chipote y resto del sistema penitenciario al Grupo de la ONU, para que constaten su condición de salud física y mental, y para que cese la tortura y el aislamiento”. 

En un comunicado conjunto, familiares de los presos políticos respaldaron la petición al demandar colectivamente “constatar el estado de salud de las personas presas políticas en las diferentes cárceles frente a las denuncias de malos tratos de parte de familiares”.  

En Nicaragua hay al menos 190 presos políticos. El país vive envuelto en una crisis sociopolítica que se inició en 2018, cuando Ortega mandó a reducir las masivas manifestaciones contra su régimen con ataques armados que, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dejó 355 muertos ese año, de los cuales el dictador solo reconoció 200. Todos los crímenes siguen impunes.