Abelardo de la Espriella confirma que romperá relaciones con el régimen de Ortega

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó este domingo que su Gobierno romperá relaciones diplomáticas con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y cerrará la embajada colombiana en Managua a partir del próximo 7 de agosto, cuando asumirá el poder.

«No habrá vínculo alguno con tiranías», afirmó De la Espriella durante una alocución difundida en sus redes sociales, al anunciar una profunda reorganización del servicio exterior colombiano.

El futuro mandatario explicó que, en una primera etapa, también cerrará las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. Sin embargo, aclaró que, a diferencia del resto de países, con Cuba y Nicaragua sí pondrá fin a las relaciones diplomáticas.

La decisión confirma el giro en la política exterior colombiana que De la Espriella había adelantado tras ganar las elecciones, al asegurar que no mantendría representación diplomática en países gobernados por regímenes autoritarios.

Según explicó, los ciudadanos colombianos que requieran asistencia consular en los países donde se cerrarán embajadas continuarán siendo atendidos mediante representación concurrente desde otras misiones diplomáticas de la región. Añadió que la reestructuración busca hacer «más eficiente» el servicio exterior.

Como parte de esa estrategia, anunció además la reapertura de la embajada de Colombia en Israel, que tendrá su sede en Jerusalén, y la apertura de una nueva misión diplomática en Nigeria para reorganizar la presencia del país en África.

Asimismo, informó que unificará varias representaciones diplomáticas que, a su juicio, duplican funciones, entre ellas las embajadas en Francia y ante la Unesco, así como las de Italia y la representación ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

De la Espriella también ordenará una auditoría técnica a las demás misiones diplomáticas durante los primeros 100 días de su Gobierno para evaluar su continuidad. Aseguró que los recursos ahorrados con estas medidas se destinarán a fortalecer áreas como seguridad, salud, educación e infraestructura.

«Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y, sobre todo, oportunidades para los más pobres», afirmó el presidente electo.