Carretera de Punta Huete a Managua será de peaje y costará el triple: El MTI paga US$71.9 millones a empresa china

La construcción de la carretera que conectará a Managua con el nuevo Aeropuerto Internacional Punta Huete de San Francisco Libre ya está en marcha, al menos en papel, y no será de libre circulación. Será una autopista de cuatro carriles con acceso controlado mediante el pago de peaje que costará tres veces más de lo que se proyectó inicialmente.

Los informes corporativos de la empresa estatal China CAMC Engineering Co., Ltd. (CAMCE), presentados ante el regulador de la Bolsa de Valores de Shenzhen (China), dan por iniciadas las obras desde el mes de febrero de este año después de que el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) de Nicaragua transfiriera un millonario pago anticipado exigido por la firma asiática.

Aunque el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha mantenido bajo hermetismo los detalles técnicos de esta infraestructura, los documentos comerciales de la constructora revelan un cambio radical en el modelo vial del país. El proyecto fue unificado bajo la modalidad de contratación EPC (Ingeniería, Adquisición y Construcción) y su diseño final describe un sistema de acceso controlado, es decir, de pago.

La obra contempla la construcción de puentes, pasos a desnivel, rotondas de distribución y una estación de cobro de peaje, lo que la convertirá en la primera carretera de pago obligatorio en la historia de Nicaragua.

El valor neto del contrato adjudicado de forma directa al consorcio de Pekín asciende a 71,964,739 dólares. Este millonario contrato vial no estaba previsto en los planes originales del proyecto general del aeropuerto y representa un encarecimiento oculto de la obra. En el Presupuesto General de la República, el MTI asignó inicialmente una partida de apenas 21.39 millones de dólares, bajo la premisa de construir una carretera de acceso convencional hacia la terminal aérea.

Sin embargo, el monto final pactado con la constructora asiática triplica la estimación oficial pública. Al transformar el diseño en una autopista de peaje privada de cuatro carriles, el costo de la conectividad terrestre se elevó en un 236 por ciento en comparación con lo reportado.

Las obras durarán dos años, no hay registro público de que hayan empezado

De acuerdo con el reporte oficial de la junta directiva de CAMCE, el compromiso legal se firmó en la sombra desde el 22 de agosto de 2025. Sin embargo, las obras dependían exclusivamente de que el MTI liquidara el adelanto financiero y pusiera las tierras a disposición de los ingenieros.

Los términos del acuerdo fijan un plazo estricto de 24 meses de ejecución, por lo que la proyección de entrega de la autopista quedó establecida para febrero de 2028.

Los balances de la compañía china también dejan al descubierto un monopolio en el desarrollo del nuevo nodo logístico nacional. Los directores de CAMCE notificaron a sus inversionistas que en el periodo contable previo ya facturaron a Nicaragua la suma de 166 millones de yuanes (aproximadamente 23 millones de dólares) en concepto de ingresos reconocidos por la ejecución de los lotes A y B de la ampliación de la pista aérea.

Con esta nueva asignación vial, todo el complejo de transporte de Punta Huete queda concentrado bajo la administración de la misma corporación china, eliminando cualquier proceso de licitación pública competitiva.

Avisan a inversionistas sobre riesgo país de Nicaragua

A pesar de haber asegurado el flujo de dinero estatal, la junta directiva de la constructora china dejó plasmadas sus reservas sobre las condiciones internas del país. En el apartado de advertencia de riesgos del documento, al que accedió DESPACHO 505, la empresa notificó a sus socios comerciales que «la ejecución del contrato y los beneficios del proyecto se vean afectados por cambios en las leyes y regulaciones, los precios de las materias primas, el entorno político y social, y los tipos de cambio».

Esta declaración evidencia que la firma asiática vigila con cautela la seguridad jurídica, la estabilidad política y la devaluación de la moneda local frente al dólar y al yuan, cubriéndose legalmente ante eventuales imprevistos en Nicaragua.

Mientras tanto, el financiamiento global del aeropuerto se sostiene mediante un crédito de 2,874 millones de yuanes aprobado por la Asamblea Nacional, lo que significa que los ciudadanos asumirán la deuda externa a largo plazo y, a la vez, deberán pagar una tarifa en las cabinas para transitar hacia la terminal.