Ortega y Murillo ordenan derogar el tratado que vinculaba a Nicaragua con el Parlacen

La Asamblea Nacional derogó este martes mediante trámite de urgencia, por orden de Daniel Ortega y Rosario Murillo, el decreto con el que Nicaragua aprobó en 1988 el Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano (Parlacen), tres días después de que el régimen notificara la decisión unilateral de abandonar el organismo regional “con efecto inmediato”.

La iniciativa, enviada por la Presidencia, elimina el Decreto A.N. número 028, publicado en La Gaceta el 2 de febrero de 1988, mediante el cual Nicaragua aprobó el Tratado Constitutivo suscrito en Guatemala el 15 de octubre de 1987. También deroga los decretos correspondientes a sus protocolos.

El diputado Wilfredo Navarro, encargado de presentar la iniciativa, confirmó que la decisión legislativa deriva de la comunicación enviada el 3 de octubre por la Cancillería al Gobierno de Guatemala, depositario del tratado.

Con la votación el régimen completa el procedimiento interno para desmontar las normas que sustentan la participación de Nicaragua en el Parlacen. La derogación, sin embargo, no resuelve la discusión sobre los efectos jurídicos de una retirada que el régimen pretende aplicar de manera inmediata.

El Parlacen respondió a la notificación de Nicaragua anunciando que analiza “los alcances jurídicos y operativos” de la decisión. El organismo también recordó que los compromisos internacionales asumidos por los Estados deben ser honrados.

La cuestión es relevante porque el Tratado Constitutivo no establece expresamente un mecanismo de retirada unilateral. Existe, además, un precedente que involucra directamente a Nicaragua.

Nicaragua se opuso a la salida de Panamá

En 2009, cuando el Gobierno de Ricardo Martinelli intentó retirar a Panamá del Parlacen, Nicaragua presentó una objeción formal ante Guatemala.

Panamá siguió adelante y aprobó una ley que derogaba los instrumentos jurídicos que sustentaban su pertenencia al organismo, una fórmula similar a la utilizada ahora por la Asamblea nicaragüense. La Corte Centroamericana de Justicia se pronunció contra la retirada unilateral y la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró posteriormente inconstitucional la ley utilizada para ejecutar la salida.

Durante la sesión de este martes, los diputados oficialistas defendieron la decisión como un ejercicio de soberanía. La diputada Auxiliadora Martínez aseguró que abandonar el Parlacen no supone que Nicaragua se retire del proceso de integración centroamericana.

No obstante, el organismo regional mantiene, entretanto, bajo análisis si la denuncia del tratado produce la salida inmediata que pretende Managua.