Canciller de Costa Rica sostiene que la caída de Ortega y Murillo “es cuestión de poco tiempo”

El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, afirmó que el fin del régimen autoritario de Daniel Ortega y Rosario Murillo está muy cerca y reveló que abordó la urgencia de un retorno a la democracia en Nicaragua y Cuba con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante una reciente visita a Washington.

“Es cuestión de poco tiempo para que ambas naciones, ambas patrias, recuperen su libertad”, dijo Tovar en una entrevista con el periodista Mario J. Pentón.

El jefe de la diplomacia costarricense aseguró que la situación de Nicaragua preocupa “enormemente” a su Gobierno, tanto por la frontera que comparten ambos países como por la llegada a Costa Rica de cientos de miles de nicaragüenses durante los últimos años.

Tovar se refirió de manera particular al proceso de reformas constitucionales que sigue el régimen para aniquilar la competencia electoral y prolongar el control del poder que ejercen desde 2007.

“Vemos con mucha preocupación las declaraciones recientes del dictador Daniel Ortega en relación a la ausencia de ulteriores o nuevos procesos electorales mientras ellos sigan en el poder”, señaló del diplomático citando lo dicho por el veterano líder sandinista el pasado 19 de julio durante el acto de conmemoración de la Revolución cuando sin ningún reparo reveló que en Nicaragua no volverían haber elecciones.

La declaración de Ortega fue seguida en septiembre por la aprobación, en primera legislatura, de una nueva reforma constitucional que amplía a siete años los períodos de la Presidencia, la Asamblea Nacional, las alcaldías y otras instituciones del Estado.

La conversación con Marco Rubio

Tovar también reveló que sostuvo una conversación con Marco Rubio durante su visita a Washington, el pasado 16 de septiembre.

“Nosotros abogamos por la libertad del hemisferio. Y, por supuesto, es un tema que conversaba yo antes de ayer con Marco Rubio: que hasta que no haya la última república que recupere su plena libertad, no vamos a tener un hemisferio plenamente libre”, afirmó.

La Cancillería costarricense informó después de la reunión que Tovar y Rubio habían abordado asuntos de seguridad, crimen organizado, migración y relaciones económicas. El comunicado oficial no mencionó específicamente a Nicaragua.

En la entrevista, el canciller sí vinculó esa conversación con la situación de Nicaragua y Cuba y sostuvo que, a su juicio, ambos países atraviesan un momento que podría conducir a cambios políticos.

“La buena noticia, Mario, es que tanto en Cuba y en Nicaragua ya estamos viendo la luz al final del túnel”, afirmó.

Tovar no precisó qué elementos sustentan esa previsión ni fijó un plazo. Sí aseguró que Costa Rica estaría dispuesta a acompañar a Nicaragua en un eventual escenario de transición.

“Ahí estará Costa Rica, y estoy seguro de que muchos otros países del hemisferio que compartimos esa misma vocación de libertad, para asistirlos en el día de después”, señaló.

Costa Rica es uno de los principales destinos del exilio nicaragüense desde el estallido de la crisis política de 2018. La relación entre San José y Managua se ha deteriorado en los últimos años, marcada por las denuncias cobre la situación política y de violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.

Costa Rica posicionada contra el régimen

No es la primera vez que el canciller Manuel Tovar expresa públicamente la preocupación del Gobierno de Costa Rica por la situación de Nicaragua. En junio pasado, durante una gira por Europa, el canciller costarricense cuestionó la presencia militar rusa en territorio nicaragüense y reclamó una mayor presión europea sobre el régimen Ortega-Murillo.

En Bruselas, Tovar advirtió de la “importante presencia de militares rusos” en Nicaragua y señaló que Costa Rica no se sentía “cómoda” con esa cooperación militar. Días antes, en Bruselas, había pedido a la Unión Europea exigir al régimen nicaragüense el cumplimiento de sus compromisos democráticos internacionales.

“Creo que Europa tiene que exigir que los Estados partes, sean quien sea, resguarden sus obligaciones internacionalmente adquiridas”, afirmó entonces.