Rosario Murillo llama «traidores» a los que critican la escultura de Fidel Castro
La codictadora Rosario Murillo, arremetió este martes contra los nicaragüenses que han criticado la escultura que instaló el régimen sandinista en Managua en honor al fallecido dictador cubano Fidel Castro, con motivo de su centenario del natalicio (1926-2016).
«Entre los que se arrastran, los traidores y cobardes, los serviles y siervos, las jaurías, para ellos, como sabemos, que siempre muestran signos de oscuridad profunda, de maldades y malignidades, no hay orgullo posible», reprochó Murillo a través de medios oficiales.
«Sólo conocen el suelo, que no quiere decir ‘el suelo donde nací yo’, porque eso no lo conocen. Solo muerden, como decía nuestro general (Augusto C.) Sandino, el polvo de su propia cobardía, de sus propias malignidades, que son crecientes», agregó.
El monumento financiado con fondos públicos de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) consiste en una enorme imagen a cuerpo completo del dictador cubano en metal, rodeada por siluetas de árboles de metal y de colores, de 13 metros de alto.
«Purgatorio permanente»
La estructura metálica se ubicará en la esquina sur del parque Luis Alfonso Flores, en el paseo ‘De Bolívar a Chávez’, en la antigua Avenida Bolívar, que atraviesa de norte a sur la zona conocida como «la vieja Managua».
«Para los que no creen en el amor y en el Dios de todas las victorias, para los que sólo saben recetar eso que ellos creen que es terror, porque son terroristas, para los payasos que viven, o no viven, porque cómo va a ser vida desafiar siempre a las fuerzas del bien», continuó Murillo.
A su juicio, esos que critican viven en «un purgatorio permanente y, sobre todo, es desalmarse para ubicarse entre las bajuras infernales».
Entre las críticas se encuentra la del sacerdote nicaragüense en el exilio Edwing Román, que advirtió en un mensaje en X que «mientras miles de familias nicaragüenses aguantan hambre y viven en casas de plástico y cartón, la dictadura derrocha y levanta monumentos a dictadores y criminales que han desolado a sus pueblos, como Hugo Chávez y Fidel Castro ofendiendo y avergonzado la dignidad de Nicaragua».
Castro lideró en 1959 la revolución comunista que colocó a Cuba en el foco de la escena internacional, especialmente durante la Guerra Fría.



