Dictadura exige a Panamá no «entrometerse» en los asuntos internos de Nicaragua
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo respondió este martes a la decisión del gobierno de Panamá quien llamó a consulta a su embajador ante el anuncio de no realizar elecciones en el 2027. La dictadura exigió al gobierno canalero a abstenerse de intervenir en los asuntos internos de Nicaragua.
A través de una nota remitida por la Cancillería nicaragüense, el régimen sostuvo que la comunicación enviada por Panamá constituye una acción que «lesiona nuestros principios y valores de soberanía y dignidad nacional», al considerar que representa una injerencia en decisiones que corresponden exclusivamente al Estado nicaragüense.
El régimen afirmó que la posición panameña «no representa los valores de no injerencia y no intervención» que, según Managua, han caracterizado históricamente la relación bilateral, y reiteró que «la soberanía de nuestro pueblo no se discute», sino que se defiende «con los argumentos propios de nuestra constitucionalidad y jurisprudencia».
Con este pronunciamiento, la dictadura Ortega-Murillo rechazó la posición de Panamá que reaccionó al llamado del gobierno de los Estados Unidos a mediar para que en Nicaragua se realicen elecciones libres.
A pesar del reproche de la dictadura, sostuvo en la carta que tanto Nicaragua y Panamá «seguirán siendo hermanas» y evocó los vínculos históricos entre Managua y Ciudad de Panamá, destacando las luchas «contra todas las formas de imperialismo, intervencionismo y ocupación foránea».
¿Ortega-Murillo acorralados?
La dictadura evocó al fallecido líder panameño Omar Torrijos para exigirle al gobierno panameño que «El respeto a los derechos de los pueblos es la paz».
La decisión de Panamá responde a las declaraciones del dictador Daniel Ortega, quien este 19 de julio durante el acto del 47 aniversario de la revolución sandinista, anunció que en Nicaragua no habrían más elecciones, para evitar el retorno de «la derecha».
Sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos manifestó que la Administración del presidente Donald Trump «no se quedará de brazos cruzados» frente al escalamiento represivo del régimen y calificó la medida como un acto de `cobardía`».
“La administración de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega intensifica la represión en el país y genera inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos”, advirtió el secretario Rubio a través de la red social X.
Costa Rica y Panamá han sido los primeros países del continente en reaccionar ante la decisión de la dictadura Ortega-Murillo.



