Monseñor Silvio Báez: “Nicaragua es un país huérfano por falta de libertad y justicia”
El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, denunció este domingo desde el exilio en la situación de «orfandad» que atraviesan los pueblos bajo sistemas autoritarios. Durante su homilía en la parroquia de Santa Agatha, en Miami, el jerarca católico afirmó que existe una forma de desamparo impuesta por los poderes tiránicos que despojan a las sociedades de su dignidad, su derecho a la voz y su memoria histórica, dejando a la ciudadanía en un estado de vulnerabilidad moral y social.
“Hoy, nuestra sociedad vive con un profundo sentido de orfandad (…). Otra forma de orfandad en la sociedad es la falta de liderazgo auténtico, sobre todo en el ámbito político. No podemos olvidar tampoco la orfandad impuesta por los poderes tiránicos a los pueblos, despojándolos de la libertad y la dignidad, negándoles el derecho a la voz, a la memoria y al futuro”, dijo el obispo durante su homilía en la primera misa del sacerdote nicaragüense Cristhian David Mendieta.
El mensaje del obispo tuvo un matiz personal al dirigirse a Mendieta, un joven originario de La Concepción, Masaya, quien fue ordenado sacerdote este fin de semana para la arquidiócesis de Miami.
El nuevo sacerdote, quien fuera el maestro de ceremonias de Báez en Nicaragua, se vio obligado a salir al exilio junto con el obispo en abril de 2019, debido al asedio y las amenazas sufridas tras el estallido de la crisis sociopolítica en Nicaragua en abril de 2018.

La falta de libertad y justicia en Nicaragua
Báez utilizó la figura del nuevo sacerdote para contextualizar el drama de la migración forzada y la persecución religiosa. Al hablar sobre la realidad de Nicaragua, el obispo recordó a Mendieta que él conoce por experiencia las consecuencias del pecado social encarnado en estructuras de injusticia.
“Por experiencia conoces las trágicas consecuencias del pecado social encarnado en estructuras de injusticia. Nuestro país, Cristhian, es un país huérfano por falta de libertad y justicia, al que han querido robarle la dignidad y el futuro”, dijo el obispo.
Finalmente, el obispo instó al nuevo sacerdote a asumir un rol activo frente a la crisis que atraviesa la sociedad nicaragüense tanto dentro como fuera de sus fronteras. Báez exhortó al padre Mendieta a no limitarse a la labor pastoral tradicional y a convertirse en una figura profética a través de la palabra de denuncia y la cercanía amorosa a los sectores más empobrecidos, reafirmando que la misión de la Iglesia en el contexto actual debe estar ligada a la defensa de los derechos fundamentales del pueblo.




