Alba Luz Ramos «reaparece» con carta: desmiente rumores de redes sociales y reafirma lealtad a la dictadura
A la magistrada presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua (CSJ), Alba Luz Ramos, no se le ve en público desde 2023 cuando fue sacada escoltada por policías de su despacho. «Reapareció» este sábado, más de dos años después, con una “carta aclaratoria» que no lleva ni su firma, en la que niega versiones difundidas en redes sociales sobre su supuesta «huída» del país y defiende a la dictadura.
Es la primera vez que la magistrada se pronuncia públicamente desde que fue apartada de sus funciones como máxima autoridad del Poder Judicial, sin ningún tipo de explicación. Un hecho al que no hace ninguna referencia en el escrito difundido por medios oficialistas.
En el texto, dirigido “al pueblo de Nicaragua”, Ramos rechaza que ella o miembros de su familia estén siendo investigados o sometidos a procesos judiciales.
También denuncia una supuesta “campaña de infamias, noticias falsas y montajes mediáticos” que -según sostiene- busca “empañar la imagen” de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Desmiento de forma absoluta las versiones malintencionadas que sugieren mi salida del país o supuestas huidas mediante operativos clandestinos”, afirma en la carta. Los hechos a los que hace referencia son publicaciones que han circulado en cuentas no verificadas en redes sociales y que de manera malintencionada el oficialismo atribuye a medios de comunicación independientes.
Ramos se dice leal
La magistrada también niega que familiares cercanos, incluyendo su hija, sobrinos y sobrinas, hayan sido objeto de investigaciones o detenciones, como “falsamente se ha difundido”.
“Estas mentiras atentan contra la dignidad de personas íntegras y buscan sembrar la duda sobre la cohesión de nuestra revolución”, se lee en el escrito atribuido a la defenestrada magistrada.
Ramos reivindica además su trayectoria en el aparato judicial y político sandinista y reitera su lealtad, omitiendo que desde hace más de dos años fue apartada del círculo de poder y enviada a la sombras.
“Reafirmo, con la frente en alto, mi trayectoria de más de 40 años de servicio ininterrumpido al pueblo nicaragüense”, señala.
Su reaparición se produce tras meses fuera de la escena pública y en medio de versiones no confirmadas sobre su situación, en un contexto de tensiones internas y control político dentro de las instituciones del Estado.



