Juan Sebastián Chamorro advierte que “la cosa se viene a peor” para la dictadura tras el golpe al negocio del oro
La reciente ofensiva financiera del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra la familia Ortega-Murillo y el sector aurífero es interpretada por la oposición nicaragüense como el inicio de una etapa de mayor confrontación económica. Juan Sebastián Chamorro, dirigente opositor y expreso político desterrado, auguró que !la cosa se viene a peor" para la dictadura tras la designación de Daniel Edmundo y Maurice Facundo Ortega Murillo en la lista de la OFAC.
"La reciente sanción del Departamento del Tesoro tiene un importante significado político y debería hacer ver a quienes aún están al lado de los dictadores que la cosa se viene a peor", advirtió Chamorro a través de un mensaje enviado a los medios de comunicación. Para el líder opositor, estas medidas no son un hecho aislado, sino que se suman a una estrategia de presión que responde a la radicalización de las confiscaciones ejecutadas por el régimen.
Aunque las empresas sancionadas encuentren la forma de llevar el oro en los mercados internacionales, el problema es político, insistió. "La presión sigue y como mensaje incluyen a los dos hijos, a Daniel Edmundo y a Maurice que no tienen vinculación directa con el oro. La sanción a estos dos chigüines es una clara señal de que no van a dejar de poner presión sobre Nicaragua, que Nicaragua sigue en la agenda".
El factor detonante: La confiscación de BHMB Mining
El economista vinculó el aumento de la presión de Washington con la expropiación de un plantel de procesamiento minero perteneciente a la firma BHMB Mining, una empresa de capital estadounidense y británico. Recordó que Richard Grenell, enviado especial de la administración Trump, calificó el mes pasado como "indignante" el asalto a estas instalaciones, valoradas en aproximadamente 80 millones de dólares.
La Procuraduría General de Justicia de Nicaragua confiscó la planta en septiembre de 2025 y, posteriormente, la habría entregado a un empresario chino. Este movimiento ha sido identificado como el eje de la actual crisis, ya que el régimen, lejos de devolver los activos ante las demandas legales, optó por borrar todas las evidencias de la propiedad original para favorecer a sus nuevos aliados comerciales.
El análisis de Chamorro coincide con informes de organismos ambientalistas sobre la entrega masiva de recursos naturales a empresas del gigante asiático. Datos de la Fundación del Río, en su informe ‘Invasión minera china en Nicaragua’, revelan que entre 2021 y 2026 la dictadura ha otorgado concesiones en 74 lotes a 17 empresas chinas. Estas concesiones abarcan más de un millón de hectáreas, lo que equivale al 8.5 % del territorio nacional.
Para el opositor, esta política de sustitución de inversiones occidentales por operadores chinos vinculados al esquema de los dictadores ha provocado que la posición de Estados Unidos sobre la minería en Nicaragua se haya venido "recrudeciendo".
Chamorro insistió en que el asalto a la inversión extranjera y el involucramiento directo de los hijos de la pareja presidencial en el negocio del oro cierran las vías de retorno para el régimen, exponiendo a sus colaboradores a sanciones similares por su complicidad en la gestión de activos confiscados.



