OIJ clasifica el asesinato de Roberto Samcam como “ideológico, profesional y por encargo”
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica ya clasifica la investigación del asesinato del exmilitar nicaragüense Roberto Samcam como un crimen con motivación ideológica ejecutado de manera "profesional y por encargo".
La ampliación del expediente, a la que tuvo acceso el medio Teletica y que recoge testimonios de testigos, apunta a que la participación del coronel en retiro del Ejército de Nicaragua en un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) habría sido el detonante del atentado armado que acabó con su vida.
Los testimonios recopilados por los investigadores señalan que Samcam disponía de información que vinculaba a operadores del régimen con más de 300 crímenes perpetrados en Nicaragua. Además, menciona un documento, que trabajaba junto a otros exiliados, en el que se planteaba la conformación de un gobierno de transición.
El expediente también indica que uno de los presuntos asesinos estaría vinculado directamente con un grupo delictivo que opera en el departamento de Carazo, de donde era originario el exmilitar que se encontraba exiliado en Costa Rica.
Samcam fue asesinado la mañana del 19 de junio de 2025, cuando se encontraba en su vivienda, ubicada en el cantón de Moravia, en San José, Costa Rica. Un sujeto ingresó hasta la segunda planta de la casa y le disparó a quemarropa. Por este crimen, la Policía ha detenido a cuatro sospechosos y falta detener a un quinto elemento.
Propuesta de gobierno de transición detonó el crimen
De acuerdo con uno de los tres testigos con los que cuenta la Fiscalía, Samcam impulsaba un documento firmable orientado a lograr una transición democrática, lo que lo convirtió en un blanco directo.
“(…) La idea era que fuera un documento firmable, como cuando se firmó la reforma constitucional de enero de 2025, un documento con firmas e ir atacando la Constitución en ese momento, pero Roberto lo puso a circular”, se lee en la declaración de uno de los testigos ante el OIJ, contenida en el expediente al que tuvo acceso Teletica.
El testigo, cuya identidad permanece bajo estrictas medidas de seguridad, considera que este documento fue la gota que derramó el vaso. Además, recordó que entre marzo y abril pasados, Samcam divulgó un documento “muy fuerte”, en el que denunciaba a varias personas a quienes señalaba como responsables de asesinatos.
Tras la represión de 2018 en Nicaragua, Samcam denunció a altos mandos del Ejército, así como a instituciones de inteligencia y del Ministerio del Interior, como actores directos de la represión, que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dejó al menos 355 personas fallecidas. Estas denuncias lo posicionaron como “un objetivo” de la dictadura.
Informe de la ONU lo colocó en la mira
Un segundo testigo confirmó que un informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas para Nicaragua expuso la participación de militares en la represión directa contra manifestantes en 2018.
“Hay un informe de la ONU en el que se demostró cómo el Ejército nicaragüense se involucró en la represión y persecución en 2018. La mayor parte de este documento se basó en investigaciones realizadas por Roberto Samcam, por lo que la molestia del gobierno en su contra era grande y pudo motivar su asesinato. Roberto era un objetivo específico del régimen”, señaló el testigo.
Según el expediente, la información proporcionada por Samcam permitió identificar a personas presuntamente involucradas en la muerte de las 355 víctimas de la represión. Organismos de derechos humanos han señalado al Ejército por su complicidad, lo que habría incrementado el riesgo en su contra.
El expediente judicial continúa abierto. Además, señala que el crimen también podría estar relacionado con conflictos de intereses entre sandinistas y disidentes en el departamento de Carazo. El caso ha sido tipificado como un asesinato con motivación ideológica.
De acuerdo con la investigación en poder de la Fiscalía de Costa Rica, el régimen nicaragüense tendría una lista de al menos 10 personas en el exilio consideradas como objetivos.



