Ortega llama “basura” a Taiwán y reivindica su alianza con China Popular
El dictador Daniel Ortega arremetió este lunes contra Taiwán a quien calificó de "basura" y de "usurpar" la presencia de la República Popular de China en Nicaragua en la década de los noventa, durante el acto de entrega de 180 buses chinos en Managua.
En su discurso, el dictador nicaragüense ensalzó su alianza con China de quien dijo ha enviado a Nicaragua 2.280 buses y microbuses para fortalecer el transporte colectivo nacional y descalificar la presencia de Taiwán en el país.
"Es bueno recordar que cuando triunfa la Revolución en Nicaragua, aquí la Misión Diplomática que había en nombre de Taiwán, usurpaba. Los taiwaneses son chinos y deberían sentirse orgullosos de que son chinos y no basura taiwanesa", afirmó Ortega ante transportistas y funcionarios chinos, entre ellos representantes de la empresa Yutong.
Ortega cerró filas con China al asegurar que tanto su partido, el Frente Sandinista, como el Partido Comunista, son partidos hermanos. Sin embargo, esperó hasta el 2021 para restablecer las relaciones diplomáticas con China y expulsar a Taiwán del país.
Desde el 2007 que Ortega asumió la presidencia en Nicaragua, Taiwán entregó más de 200 millones de dólares en asistencia técnica para promover la producción agrícola, y los programas Hambre Cero, el Bono Productivo, y casas solidarias.
Además, entegó más de 150 millones de dólares para infraestructura, entre ellos la donación de 30 millones de dólares en el 2013 para la construcción del estadio nacional de béisbol, pero que losrecursos que fueron usados para la cosntrucción de viviendas para las personas afectadas por el terremoto del abril del 2014.
Retoma ataques contra EEUU
En su discurso, Ortega retomó sus ataques contra los Estados Unidos que durante las elecciones de 1990 supuestamente puso una pistola en la cabeza de los nicaragüenses para que votaran por la expresidente Violeta Barrios de Chamorro.
"Entonces Reagan dijo: Si votan por los antisandinistas habrá más armas y vamos a derrocarlos; si votan por los sandinistas la guerra va a continuar. Es decir, el Pueblo tenía que votar con una pistola en la cabeza, y eso explica por qué buena parte de la población le dio el voto a Reagan, porque aquí era la elección entre Nicaragua y Reagan", afirmó el dictador nicaragüense.
Según su relato, durante los gobiernos posteriores a 1990 —a los que acusó de servir a Washington— no hubo inversión estatal en flotas de autobuses y los transportistas debieron adquirir unidades usadas “con sudor y sangre”.
Ortega también agradeció el respaldo del líder chino, Xi Jinping, y aseguró que la relación bilateral se basa en la "hermandad" y la "solidaridad", sin imposiciones. "La generosidad incondicional, sin condiciones", insistió, al tiempo que presentó a China como "la única excepción" entre las grandes potencias, a las que acusó de promover guerras y ejercer dominación sobre países en desarrollo.



